30 de marzo de 2020
23 de enero de 2008

Pesca.- Las cofradías arousanas ponen fin al conflicto de explotación de Cabío y recuperan el plan de gestión de 2007

En marzo se abrirá un calendario de negociaciones en el que la Cofradía de A Pobra pedirá que se le reconozca un área de actuación

AROUSA, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El conflicto por la gestión de la zona de marisqueo de Cabío se ha solucionado con la decisión por consenso de volver a la situación de explotación marítima en la que se encontraba en 2007. Finalmente las doce cofradías arousanas corroboraron el principio de acuerdo que había quedado pendiente de confirmación.

Los patrones mayores convocaron esta tarde en sus respectivos pósitos a los trabajadores del sector para desconvocar las movilizaciones previstas para este viernes.

El director de Recursos Mariños de la Consellería de Pesca, Antonio García Elorriaga, remitió hoy una circular a los patrones arousanos en la que se recogían los tres puntos que han fundamentado el acuerdo.

Así, las doce cofradías han consensuado la renuncia por parte de A Pobra al plan que había presentado para la gestión de Cabío; la restitución del plan que estaba en vigor desde el 11 de julio de 2007, en el que se reconocía la explotación y gestión por parte de todas las cofradías arousanas; y el establecimiento de una vía de diálogo a partir del 31 de marzo.

Estos puntos están siendo dados a conocer esta tarde por los patrones de los pósitos arousanos entre sus miembros, a través de asambleas que han sido convocadas en toda la comarca. Asimismo, se trasladará a los trabajadores del sector la voluntad de dar marcha atrás en las movilizaciones previstas para el viernes, en el caso de que no se hubiera producido un acuerdo.

Benito González, patrón mayor de la Cofradía de Cambados, valoró el acuerdo alcanzado entre los cofrades, si bien aprovechó para puntualizar que "no es verdad" que no presentase "nada", en relación a un plan de gestión como sí lo hizo a Pobra do Caramiñal, "lo que ocurre es que ya teníamos un acuerdo y como estaba en vigor decidimos mantenerlo", argumentó.

González, que dio por zanjado el conflicto de Cabío, resumió que a partir de este momento "la situación volverá a ser la misma del año pasado ya que el plan original sigue en vigor".

Por su parte Manuel Maneiro, patrón mayor de la Cofradía de A Pobra do Caramiñal también se mostró satisfecho con los resultados de la reunión mantenida ayer entre todas las cofradías y por los tres puntos recogidos en el acuerdo. "Los pósitos tendieron la mano a un diálogo que estaba roto y nosotros recogimos el guante como no podía ser de otra manera", manifestó.

Según aclaró, ahora el único punto que queda pendiente es fijar un calendario de negociación para gestionar el plan de explotación que ha quedado establecido, el mismo del 11 de julio de 2007.

A cambio del acuerdo la Pobra habría obtenido el compromiso de negociar una zona de actuación dentro de Cabío. "Tenemos una reivindicación histórica en esa zona, la restitución de unos metros cuadrados que tenemos con utilización en Cabío, por eso solicitamos el deslinde de un tramo y la mano sentida iba de los cofrades iba por ese camino y la aceptamos", añadió.

"Intentaremos lograr que el consenso y el principio de acuerdo lleguen a buen puerto de una vez por todas esto quedará zanjado de modo serio y coherente", concluyó.

VIGILANCIA.

Respecto a la polémica suscitada sobre la vigilancia de la zona, Benito González reveló que seguirá en manos de A Pobra y A Illa porque así se había acordado desde un primer momento. "El año pasado tuvimos reuniones periódicas para ver como se desarrollaba la vigilancia en la zona y como hay tres zonas de libre marisqueo cada cofradía se quedó con la zona más cercana, por eso a la Pobra y A Illa les tocó Cabío", explicó. "No podemos estar cinco lanchas en Cabío. No es normal", añadió.

En este sentido, destacó que el sistema ha dado buenos resultados ya que "esta temporada en Cabío hay almejas y otros años no". A pesar de que las concentraciones fueron desconvocadas esta tarde, los patrones mayores aseguran que permanecerán "atentos" por si los acuerdos no se respetan.