11 de noviembre de 2019
24 de julio de 2019

Feijóo reivindica que el "fenómeno jacobeo" tiende "puentes" entre creyentes y escépticos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, reivindica que el "fenómeno jacobeo" es "respetuoso con los tiempos, los orígenes y las personas y tiende puentes de espiritualidad entre creyentes y escépticos".

A través de un artículo titulado 'Galicia, camiño e destino' escrito para conmemorar el 25 de julio, Día de Galicia, el titular del Gobierno gallego asegura que "ser partícipe" de la cultura jacobea "no exige requisitos excluyentes".

"Junto a una devoción religiosa coexiste otra laica, haciendo posible que, en la gran capital espiritual de Europa que es Compostela, se den la mano mujeres y hombres que viven en Galicia en un norte que no quieren perder", sugiere Feijóo.

En este sentido, advierte que en Galicia "la gente no es un decorado que el viajero observe sin sentirlo", sino que es "una vivencia, un pórtico formado por hombres y mujeres que desean ofrecer lo mejor de su tierra".

Para Feijóo, los turistas "posiblemente vean en Galicia un país claramente diferenciado, orgulloso de ser diferente, pero que no expresa la diferencia con recelo hacia nadie". "La singularidad gallega no se siente amenazada, sino enriquecida por el contacto con los ajenos, igual que sucedió durante los siglos que permaneció abierto el Camino de Santiago", añade.

En esta misma línea, afirma que la Praza do Obradoiro "simboliza el ideal que una gran mayoría de españoles, europeos y ciudadanos del mundo anhelan alcanzar". Y es que, según Feijóo, este enclave en el casco histórico de la capital gallega representa "lo diverso unido por una misma emoción, inspirada por la belleza de una catedral que expresa la fabulosa capacidad del ser humano para trascender en el tiempo".

Además, el presidente de la Xunta explica que el gallego pasó de ser un pueblo "por el que transcurre la historia" a otro "que escribe la historia todos los días con trazo firme". "Esa transformación sin precedentes procede de la fuerza inmensa que proporciona en primer lugar la libertad que viene de la mano de la democracia y la autonomía", constata.

Precisamente, sobre estos dos principios que ve "pilares", en Galicia emerge "una sociedad y unas instituciones plurales, maduras y responsables". Según sus palabras, el pueblo gallego es "la prueba elocuente" de que la autonomía y la democracia "son causas directas del bienestar y la convivencia".