21 de enero de 2021
26 de junio de 2018

El 81,9% de los baleares considera que su salud es "buena o muy buena"

El 81,9% de los baleares considera que su salud es "buena o muy buena"
ISTOCK

PALMA DE MALLORCA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

El 81,9 por ciento de los ciudadanos de Baleares considera que su estado de salud es "bueno o muy bueno", según se desprende de la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2017, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por otra parte, el 4,98 por ciento de los residentes de Baleares percibe su estado de salud como "malo o muy malo", mientras que el 13,1 por ciento lo considera "regular".

El 84,1 por ciento de la población de las Islas ha asegurado no haber estado nada limitado en los últimos seis meses para la realización de actividades de la vida cotidiana, frente al 15,9 por ciento que se ha visto limitada pero no gravemente o gravemente limitado.

Igualmente, según el estudio, un 1 por ciento de los ciudadanos se han padecido en as últimas cuatro semanas un dolor "extremo", el 6 por ciento un dolor "severo" y un 14,8 por ciento, un dolor "moderado". En el resto de casos ha sido leve, muy leve o ninguno.

Respecto al consumo de tabaco, el 23 por ciento ha asegurado ser fumador diario; el 4,4 por ciento, fumador ocasional; el 24,95 por ciento, ex fumador; y el 47,57 por ciento dice no haber fumado nunca. Asimismo, el 43,89 por ciento de los fumadores diarios fuman entre uno y nueve cigarillos; el 33,91 por ciento, entre 10 y 19 cigarros; y el 22,2 por ciento, 20 o más cigarros.

Sobre el consumo de alcohol, la encuesta refleja que el 16,65 por ciento bebe de forma diaria; el 9,53 por ciento, semanalmente; el 31,6 por ciento, mensual -pero menos de una vez a la semana-; el 7,49 por ciento, menos de una vez al mes; el 9,67 por ciento no ha bebido en el úlitmo año; y el 24,9 por ciento, no bebe nunca.

DATOS NACIONALES

El 74 por ciento de la población española percibe su estado de salud como bueno o muy bueno. En los últimos 30 años, esta valoración de la salud se ha mantenido estable en valores positivos, a pesar del aumento de esperanza de vida y consiguiente envejecimiento de la población. En concreto, los hombres refieren mejor salud, dado que el 77,8 por ciento dicen sentirse bien de salud frente al 70,4 por ciento de las mujeres.

Ahora bien, las diferencias de problemas crónicos entre hombres y mujeres son sustanciales, generalmente ellas con peor salud (trastornos músculo esqueléticos, de estado de ánimo o asma) y mayor uso de servicios, aunque en lo referente a estilos de vida presentan mejores indicadores (tabaco, alcohol o sobrepeso).

Asimismo, el análisis por grupos de edad muestra, en todos ellos excepto el de 75 y más años, un aumento marcado de la población que valora positivamente su salud, destacando especialmente la mejora en el grupo de 65-74 años, que ha aumentado su sensación de tener buena salud 15 puntos porcentuales entre 1987 y 2017.

Por otra parte, el trabajo ha mostrado que el número de fumadores en España en el 2017 se redujo al 22 por ciento, la cifra más baja en los últimos 30 años. Sin embargo, el descenso en el consumo de tabaco es cada vez "más lento", especialmente en el caso de las mujeres.

Respecto a la obesidad en España, los datos han mostrado un incremento del 7 al 17 por ciento en los últimos años y, en el caso de los menores, el porcentaje que presenta sobrepeso se sitúa ya en el 10 por ciento. La obesidad es más frecuente en hombres (18,2%) que en mujeres (16,7%), una diferencia a expensas de los menores de 65 años, edad a partir de la cual las mujeres superan a los hombres.

En este sentido, la presencia de obesidad refleja una gran disparidad social, afectando en mayor medida a las clases menos favorecidas, especialmente en el caso de las mujeres.

Del mismo modo, los resultados obtenidos han alertado de que sigue aumentando la prevalencia de factores de riesgo cardiovascular y de otras enfermedades crónicas: hipertensión arterial (19,8%), colesterol elevado (17,9%), obesidad (17,4%) y diabetes (7,8%). De hecho, en "muchos casos2 su presencia se ha doblado en los últimos 30 años.

En cuanto al consumo de alcohol, el 36,5 por ciento de los adultos que han participado en la encuesta consume habitualmente bebidas alcohólicas, el doble de hombres (49%) que de mujeres (24,6%). Sin embargo, este tipo de consumo ha descendido 12 puntos en el último decenio desde el 48,4 por ciento en 2006.

En jóvenes el patrón de consumo difiere del de las personas adultas, puesto que de los hombres entre 15 y 34 años, uno de cada 10 se expone mensualmente a los riesgos del consumo intensivo y casi uno de cada 20 lo hace semanalmente.

SEDENTARISMO Y USO DE LOS SERVICIOS SANITARIOS

Por otra parte, la encuesta ha mostrado que hay algunas señales de mejora en la alimentación, aumentando la lactancia materna y el consumo de fruta, si bien este último, junto con el de verduras debe de seguir aumentando entre la población.

El 37,8 por ciento de la población de 15 y más años ocupa el tiempo libre de forma casi completamente sedentaria, sobre todo las mujeres(41,9%) que en hombres (33,5%).

Además, aumenta 5 puntos la población con dependencia funcional con respecto a 2014. En este aspecto, la población mayor de 65 años con dificultad para llevar a cabo las tareas del hogar se ha incrementado del 47 por ciento al 52 por ciento.

La utilización de los servicios sanitarios ha evolucionado a lo largo de las últimas dos décadas de manera incremental y ha experimentado un crecimiento desde 1987, con una tendencia a la estabilización o ligero descenso entre 2003 y 2011 para las consultas y la hospitalización.

Asimismo, se observa un incremento de la participación de la población en la realización de prácticas preventivas: vigilancia de la tensión arterial, colesterol y glucemia, así como detección precoz del cáncer de mama, cuello de útero y colon.

Finalmente, el Ministerio de Sanidad ha informado de que la encuesta y su serie histórica de 30 años reflejan "coherentemente" el envejecimiento progresivo de la población residente en España y las condiciones asociadas a la misma. De hecho, el aumento referido de enfermedades crónicas, factores de riesgo metabólicos, enfermedades del aparato locomotor, limitaciones y discapacidad funcional son expresiones de esta tendencia demográfica.

Para leer más