10 de abril de 2020
22 de julio de 2008

ASIMA recuerda los "cuantiosos perjuicios" que las obras del metro han ocasionado a las empresas del Polígono

Los perjuicios económicos han sido, en algunos casos, "sangrantes"

PALMA DE MALLORCA, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Industriales de Mallorca (ASIMA) se refirió hoy a los "cuantiosos perjuicios" que las obras de construcción y posterior reparación del metro de Palma han ocasionado a las empresas radicadas en el Polígono de Son Castelló, habiendo de soportar dos años de continuas molestias y obstáculos, entre zanjas, excavadoras y cortes del tráfico.

En declaraciones a Europa Press, Alejandro Saez, director de la asociación, que agrupa al 80 por ciento de las 1.100 empresas radicadas en el polígono, celebró que el próximo lunes se reanude el servicio del metro, tras permanecer diez meses cerrado, pero se preguntó "¿qué precio hemos tenido que pagar las empresas durante este tiempo?", y recalcó, a continuación, que los perjuicios económicos han sido, en algunos casos, "sangrantes".

En este sentido, criticó que las empresas del polígono hayan tenido que soportar dos años de obras, porque "si un año es duro, dos lo es más", en referencia a los diez meses de obras extra debido a los trabajos de reparación del servicio por las deficiencias estructurales detectadas.

Nadie se ha parado a cuantificar el sobrecoste que ha supuesto para las empresas estas obras, pero, señaló Saez, "las caída de ventas, el lucro cesante, los impedimentos y la pérdida de clientela y de cuota de mercado ha provocado incluso el cierre de pequeñas empresas, además de recorte de trabajadores", aseveró

A todo ello se une la situación de crisis económica, que todavía "complicó más estos meses de sufrimiento en los que las caídas de las ventas, consecuencia de las obras, han sido "muy dramáticas".

Explicó que las empresas situadas en la Gran Vía Asima y las calles perpendiculares son las que han sufrido la gran mayoría de los cortes de tráfico, dificultando el accesos de vehículos y trabajadores. En cuanto al resto, "puede que no hayan tenido la zanja delante, pero para acceder a ellas había que dar una vuelta enorme", describió Saez.

Las consecuencias "negativas" de dos años de obras han afectado a pequeñas y grandes empresas de distribución, automoción, mayoristas y minoritas, que han sido los "verdaderos efectos colaterales" de una obra que "se vendió como una cosa y luego ha resultado ser un cúmulo de perjuicios", sentenció Saez, quien aprovechó para reivindicar un tema "del que ya no se habla" como es la posibilidad de crear una línea interna de autobús dentro del Polígono para facilitar el desplazamiento de los empleados a sus puestos de trabajo.