18 de febrero de 2020
11 de junio de 2018

El 8% de los baleares reconoce que ellos o sus parejas padecen eyaculación precoz y el 25% no busca solución

El 8% de los baleares reconoce que ellos o sus parejas padecen eyaculación precoz y el 25% no busca solución
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PALMA DE MALLORCA, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

La eyaculación precoz afecta a alrededor de un 20 por ciento de la población masculina, pero sólo el 8 por ciento de los baleares reconoce que ellos o sus parejas padecen la enfermedad, y el 25 por ciento de éstos no buscan solución consultando con un especialista.

En esta línea, el 88 por ciento de los residentes de las Islas aseguran que la principal razón para no tratar la patología es la vergüenza, según se desprende de un estudio realizado por Sondea para los laboratorios Casen Recordati.

La eyaculación precoz (EP) se considera una eyaculación que, de forma persistente o recurrente, tiene lugar antes o poco después de la penetración y antes de lo que la persona, y su pareja, desean. A pesar de ser la disfunción sexual más frecuente en el varón, independiente de la edad, la eyaculación precoz es una patología que está infradiagnosticada.

La sexóloga y presidenta del Instituto Europeo de Sexología de Marbella, Ana Rosa Jurado, ha señalado que "los hombres suelen mostrarse reacios a hablar del problema por la naturaleza personal del mismo, pero compartirlo con un especialista es el primer paso para mejorar la vida sexual de los pacientes con EP".

Según el informe, el 25 por ciento de los encuestados de Baleares con EP o con pareja con la patología, afirma que no ha visitado a un especialista para buscar solución.

"La EP es un problema frecuente y genera angustia o ansiedad. Se suele crear un círculo vicioso en el que la reacción emocional del paciente y la pareja a la patología puede exacerbar y perpetuar el problema", ha dicho la doctora.

De hecho, el 98 por ciento de los baleares encuestados afirman que la EP afecta a la vida en pareja. Así, siete de cada diez residentes de las Islas piensan que la EP provoca en quién la padece baja autoestima y falta de confianza, además de provocar estrés y ansiedad ante las relaciones sexuales.

En cuanto a cómo afecta a la pareja, el 66 por ciento de los encuestados asegura que puede padecer estrés y ansiedad ante las relaciones, llegando a evitarlas; y cinco de cada diez dice que la patología perjudica la vida íntima de las parejas, llevando incluso a la infidelidad o la ruptura.

Por su parte, el urólogo y secretario general de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva, Ignacio Moncada, ha expresado que "hasta ahora, no había tratamientos tópicos autorizados y los médicos sólo podíamos ofrecer un tratamiento sistémico autorizado a los varones con eyaculación precoz".

POR COMUNIDADES

Por comunidades, Castilla y León y Cataluña (ambas con un 17 por ciento) son las regiones de España en las que más encuestados han reconocido que ellos o sus parejas padecen EP.

Los riojanos, por su parte, son los españoles que aseguran conocer a más gente que padece la patología (38 por ciento), seguidos de catalanes y andaluces (ambos con un 37 por ciento).

Los asturianos (48 por ciento) y los murcianos (46 por ciento) son los españoles que afirman conocer más tratamientos (con o sin prescripción) para la EP, y en Cantabria (75 por ciento) y la Comunidad Valenciana (73 por ciento) es donde más parejas con esta patología reconocen que no han buscado solución.

Al preguntarles por la razón para no consultar con un especialista, en todas las regiones señalan la vergüenza como motivo principal, pero en Baleares (24 por ciento) y en La Rioja (31 por ciento), destaca además que afirman que la razón es la falta de involucración de la pareja del paciente.

En Murcia, con casi un 24 por ciento, es donde más encuestados han reconocido que no comenzarían una relación sabiendo que ellos o sus parejas padecen EP. Además, es la región en la que más gente considera que el papel de la pareja para afrontar la patología es fundamental (8 de cada 10), seguidos de los gallegos y los aragoneses (ambos con un 74 por ciento).

En Madrid, por su parte, es donde más encuestados han respondido que la EP no afecta nada a la vida en pareja (cerca de un 10 por ciento). Por el contrario, riojanos (15 por ciento), canarios y manchegos (ambos con un 13 por ciento) son los españoles que más han reconocido haber dejado una relación debido a la EP.