23 de enero de 2020
3 de junio de 2009

Cerca de 400 personas trabajarán este verano en el operativo de extinción de incendios forestales en Baleares

En 2008 se produjeron 4 incendios y 117 conatos y la mayoría fueron por negligencias (73) y otra gran parte fueron intencionados (35)

PALMA DE MALLORCA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un total de 380 personas trabajarán este verano en el operativo de extinción de incendios forestales en Baleares, que cuenta con un presupuesto de 9,4 millones de euros, y que está formado por cuatro aviones; cinco helicópteros; siete brigadas terrestres; dos brigadas helitransportadas, que permiten llegar al resto de islas en media hora, y seis autobombas (tres en Mallorca, dos en Ibiza y Formentera y una en Menorca).

En una rueda de prensa, el conseller de Medio Ambiente, Miquel Ángel Grimalt, destacó que, pese a las dificultades económicas, este año se contará con el mismo presupuesto que en el 2008, cuando, según recordó, éste se incrementó en un 40 por ciento, en relación a ejercicios anteriores.

Grimalt apuntó que el pasado año, se produjeron en el archipiélago cuatro incendios y 117 conatos de incendio, que quemaron un total de 45 hectáreas, frente a las 413 de media en los diez años anteriores. Por otro lado, detalló que la mayoría de ellos fueron por negligencias (73), como tirar colillas por la ventanilla de los vehículos o la quema descontrolada de rastrojos, y otra gran parte (35) fueron causados de manera intencionada.

Así, el jefe de Servicios de Gestión Forestal, Luis Berbiela, informó de que el pasado verano, la Guardia Civil identificó a un individuo en Baleares como causante de provocar incendios de manera intencionada.

Para evitar que se produzcan negligencias o incendios intencionados, el conseller de Medio Ambiente destacó que a lo largo de este verano, trabajarán 53 guardias forestales en las islas, con el fin de que den el aviso en caso de detectar un conato para que se active todo el dispositivo de extinción.

Por otro lado, destacó que durante este invierno, se han hecho 124 hectáreas de cortafuegos, lo que supone el 46 por ciento de las 270 hectáreas que se pretenden ocupar este año para controlar mejor los incendios y evitar que se expandan.

No obstante, Grimalt hizo un llamamiento a los ciudadanos para que "extremen sus precauciones" a la hora de hacer una torrada en el campo o usar cohetes y fuegos artificiales en actos festivos, ya que, según advirtió, "si no contamos con la concienciación de la gente, difícilmente podremos luchar contra los incendios", teniendo en cuenta que la gran mayoría se originan por negligencias.

Así, de los 73 incendios y conatos cuantificados en 2008 por negligencias, el 23,3 por ciento fue por tirar colillas; el 19,2 por ciento por la quema descontrolada; el 13,7 por ciento por trabajos forestales; el 6,8 por ciento por juegos de niños y el 6,8 por ciento por hogueras en el campo.

El conseller recalcó que gracias a la "efectividad" del citado operativo, en 2008 se logró que sólo hubiera cuatro incendios (más de 1 hectárea quemada), mientras que el resto, 117 fueron conatos (menos de 1 hectárea).

CONCIENCIACIÓN CIUDADANA

En esta línea, manifestó que cualquiera de los conatos "podría haberse convertido en un gran incendio", por lo que insistió en que es "fundamental" que los ciudadanos "tomen concencia" y eviten prácticas de riesgo, teniendo en cuenta que el 60 por ciento de los incendios se originan por negligencias, que también están penadas por Ley.

Por esta razón, anunció que el próximo mes de julio se pondrá en marcha una campaña informativa para concienciar de los "peligros del riesgo de incendios" e incidir en la importancia de la "autoprotección", sobre todo, en aquellas casas y urbanizaciones ubicadas en zonas forestales. "Es importante que los ciudadanos adopten medidas de autoprotección para que puedan proteger sus vidas y propiedades", remarcó el conseller.

En este sentido, Berbiela recordó que el Decreto de Prevención de Riesgos Forestales de 2007 recomienda a las personas que residan en viviendas cercanas a zonas boscosas que creen una franja de defensa alrededor de las mismas disminuyendo el combustible vegetal (plantas y flores); intenten no plantar palmeras o cipreses, debido a que estas especies generan "problemas graves" si se queman, y evitar las barbacoas en áreas cercanas a los bosques.

Finalmente, Grimalt avisó de que este año, la climatología está siendo más "peligrosa" para que se produzcan incendios, teniendo en cuenta que el pasado mes de mayo ha sido muy seco, lo que ha provocado que haya más masa forestal en los bosques y un grado de sequedad importante. Por tanto, señaló que este año hay un "mayor riesgo de incendios", respecto a 2008.

Hasta el 30 de abril, según datos de la Conselleria de Medio Ambiente, ya se han quemado en Baleares 9,73 hectáreas, debido a 21 conatos de incendio y a un incendio, situándose en la media de los últimos diez años, cuando en los primeros cuatro meses se han producido anualmente 22 conatos y un incendio.