16 de octubre de 2019
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  • 9 de diciembre de 2009

    Cuatro niños autistas de entre siete y 16 años residen en un piso tutelado de Palma para aumentar su independencia

    La vivienda posee cinco plazas, cuatro de ellas están concertadas por el IMAS y suponen un coste anual de 88.000 euros

    PALMA DE MALLORCA, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

    Cuatro niños autistas de las islas de entre siete y 16 años viven con monitores en un centro tutelado de Palma con el objetivo de incrementar y potenciar sus capacidades de independencia y autonomía en todas las áreas de su vida cotidiana y, de esta manera, favorecer a que en la vida adulta logren una "normalidad completa".

    En declaraciones a los periodistas, el presidente del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Jaume Garau, detalló que el inmueble, que inició su actividad el pasado mes de febrero, tiene capacidad para cinco plazas y que cuatro de ellas han sido concertadas por el Consell de Mallorca, lo que supone un coste anual de 88.000 euros para la administración.

    Por su parte, una de las monitoras del piso, Laura Mauro, señaló que en la vivienda existen "turnos de trabajo" de manera que la "vida en el piso" es de 17.00 a 09.00 horas, momento en el que realizan actividades de ocio, puesto que por las mañanas los menores van a sus respectivos centros de estudio.

    Asimismo, remarcó que hay un total de cuatro personas encargadas de los niños, que poseen turnos de forma que nunca coincide más de un monitor a la vez.

    El piso está gestionado por la Asociación de Padres de Niños con Autismo de Baleares (Apbnab) y la metodología de trabajo que se desarrolla en él con los jóvenes se basa en el uso de sistemas anticipatorios y visuales.

    COMO UNA "PEQUEÑA FAMILIA"

    Mauro indicó que "la vida en la casa es estupenda" puesto que es como "una pequeña familia" en la que cada uno de sus miembros posee "una dificultad específica", aunque, según aseguró, la principal es el lenguaje, por lo que "les facilitamos herramientas" para mejorarlo.

    De los cuatro menores que residen actualmente en el inmueble, uno de ellos está tutelado por el servicio de menores del Consell.

    Preguntado sobre si los niños podrán desarrollar una vida normal tras alcanzar la etapa adulta, Garau destacó que dependerá de la trayectoria de cada uno puesto que el autismo es una "enfermedad compleja, que tiene un desarrollo muy individualizado" y, mientras que algunas personas "logran una normalidad completa, otras tendrán que estar acompañadas" siempre.

    Para éstas últimas recordó que Apnab cuenta con otros recursos para individuos con este trastorno como la residencia, en la que el IMAS posee una quincena de plazas concertadas, o un centro de día con una ocupación para 16 personas, también con sitio concertado con el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales.

    La consellera de Juventud e Igualdad, Josefina Ramis, afirmó que el piso representa "todo un reto" para la administración que "nos llena de orgullo" y posibilita una "transición" de los menores autistas hacia la vida adulta de una forma más autónoma.