22 de octubre de 2020
1 de octubre de 2020

Finalizan las tareas de excavación en el Coll de Artà sin hallar ni una fosa ni restos humanos

Finalizan las tareas de excavación en el Coll de Artà sin hallar ni una fosa ni restos humanos
Tareas de excavación en el Coll de Artà. - CAIB

PALMA DE MALLORCA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Conselleria de Administraciones Públicas y Modernización ha comunicado, este jueves, que los trabajos de excavación y prospección realizados en el Coll de Artà no han localizado ningún indicio de material relacionado con los hechos de 1936 ni tampoco ningún resto óseo humano de las tres posibles víctimas que se habrían abandonado, según los testimonios orales recogidos por los investigadores.

En una nota de prensa, el Govern ha informado de que el Proyecto de intervención desarrollado por ATICS en la finca de Salma, en el Coll de Artà, y aprobado por la Comisión Técnica de Desaparecidos y Fosas de las Illes Balears, ha realizado una serie de actuaciones para corroborar las informaciones de testimonios orales recogidos por los investigadores.

En primer lugar, se ha actuado en un hoyo existente en el terreno que se relacionaba con la actividad de fabricación de cal o la extracción de gravas. Una cavidad donde existía la posibilidad de encontrar el cuerpo del 'artanenc' Bartomeu Ginard Genovard, asesinado por la represión franquista el 10 de septiembre de 1936, por lo que se vació su interior.

El estudio detallado de esta cavidad ha descartado, no obstante, cualquier atribución cronológica alrededor de 1936 y se ha podido establecer que se trataba de un rebaje realizado a partir de inicios de 1980, posiblemente vinculado con la extracción de gravas para arreglar parte de la carretera actual.

Eran muy visibles las improntas de maquinaria del tipo retroexcavadora. Por lo que, este rebaje realizado en época reciente, no ha dado ningún resultado positivo en cuanto a la localización de restos antropológicos de alguna de las víctimas que se buscaban. Por lo tanto, se ha descartado como fosa y se ha procedido a rellenar de nuevo el hoyo con las tierras extraídas durante su excavación.

La segunda actuación, por parte del equipo técnico de ATICS, ha consistido en la realización de una prospección superficial de todos los terrenos alrededor del Coll de Artà, con el fin de localizar la existencia de posibles hornos de cal, a los que las fuentes orales recogidas por diversos historiadores siempre se referían como contenedores de los esqueletos de las víctimas.

A la vez, esta prospección, también debía servir para comprobar y detectar sobre el terreno una posible dispersión de fragmentos de restos humanos debido a los movimientos de tierras causados durante las tareas de ampliación de la carretera Ma-15.

Para llevar a cabo la prospección superficial, se han utilizado diferentes métodos y técnicas que actualmente utiliza la arqueología. Así, aparte del reconocimiento visual sobre el terreno, recorriendo toda la superficie a estudiar, se ha realizado una prospección geofísica con un detector de metales (prospección electromagnética) y un dron para llevar a cabo una teledetección y facilitar así la inspección de toda el área a investigar, puesto que toda la zona presenta una vegetación muy densa.

Durante las tareas llevadas a cabo, ha sido posible localizar dos hornos de cal en el Coll de Artà, dentro la finca de Salma.

El estudio de la cartografía histórica, a partir de las imágenes aéreas del vuelo americano del año 1956, dio como resultado la posibilidad de la existencia de un horno de cal a unos 30 metros de la cavidad (ya excavada y descartada).

Según uno de los testimonios, en este horno se podría encontrar una de las víctimas de la represión franquista en el Coll de Artà. Una vez localizado el horno por parte de los técnicos de ATICS, se ha realizado una excavación en el lugar, con la ayuda de una máquina retroexcavadora aportada por el Ayuntamiento de Artà.

Esta excavación ha permitido localizar físicamente la construcción: una estructura circular de unos 4,5 metros de diámetro, con una profundidad de 1,5 metros. Estaba rellenada de sedimentos y materiales atribuidos a finales de la década de 1970 e inicios de 1980, como botellas, elementos metálicos, restos de materiales constructivos, etc.

La base todavía conservaba, en parte, restos de la cal viva y fragmentos de leña quemada. En su interior, no ha sido posible recuperar ningún resto humano. Una vez documentado y registrado, el horno de cal ha vuelto a ser rellenado con las tierras que lo cubrían y se ha rehecho de nuevo la topografía actual del terreno.

También se ha analizado un segundo horno, ubicado en la parte derecha del Coll de Artà en dirección Sant Llorenç. Se trata de una cavidad en parte excavada en la roca natural, de planta circular, con una apertura en la parte superior alrededor de los 2 metros que se amplía en su interior hasta llegar a un diámetro interno máximo de 4 metros.

Se ha estudiado y contenía materiales modernos más allá de la década de 1980. El posible indicio de encontrar cualquier material metálico atribuido a 1936 ha sido descartado por los trabajos de prospección electromagnética. A raíz de los resultados negativos de no localizar ningún elemento de una cronología de la Guerra Civil en esta estructura se descarta totalmente como posible espacio donde hubieran depositado alguna de las víctimas.

Contador

Para leer más


Lo más leído en Islas Baleares