10 de diciembre de 2019
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  • 21 de junio de 2009

    Pau Dols quiere mantener la "independencia" de 'Sa Nostra' y sólo contempla fusiones si es la entidad "absorbente"

    El nuevo director general adelanta que la cuenta de resultados de 2009 "irá muy ligada a la evolución de la morosidad", que va en ascenso

    PALMA DE MALLORCA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El nuevo director general de la caja de ahorros 'Sa Nostra', Pau Dols, sostiene que su objetivo es mantener a toda costa la "independencia" de la entidad bancaria y, aunque afirma que "no tiene previsto", por el momento, ningún plan para realizar una fusión, sólo se plantearía esa posibilidad en el caso de que el grupo que dirige fuese la compañía "absorbente" de otra más pequeña y no la que resulta finalmente aspirada en la operación.

    En una entrevista concedida a Europa Press, el nuevo responsable de la caja señaló, por un lado, que "queremos mantener la continuidad de 'Sa Nostra'", y, por otro, que "nadie le ha pedido en absoluto" que se fusione con otra y, como se da la circunstancia de que en Baleares sólo existe otra entidad de sus mismas características --Caja de Pollença--, se mostró más favorable a enlaces entre entidades de distintas Comunidades Autónomas.

    De hecho, el recién nombrado director general entiende que una fusión de ese tipo "tiene sentido", porque se trata de un proceso de concentración --lógico en Comunidades donde hay varias cajas de ahorros-- con el que se "mejora la eficiencia" de las entidades afectadas y, al mismo tiempo, se aleja la posibilidad de tener que cerrar sucursales y reducir plantilla, que "no debería ser el objetivo, de ninguna manera, en este momento", aclaró.

    Además, Dols afirmó que "es imprescindible que, al menos hoy por hoy, cada comunidad tenga su caja de ahorros", papel que en Baleares cumple 'Sa Nostra' desde su fundación. Y, aunque admitió que las fusiones "son positivas planteadas adecuadamente", consideró que deben plantearse "en un momento de bonanza" y se deben valorar según "principios económicos y no políticos". Y, en esa línea, "estamos en condiciones de absorber cualquier caja de nuestro tamaño o inferior", estimó.

    Sin embargo, el nuevo responsable de la caja, que fue ratificado en el cargo por el Consejo de Administración el pasado jueves, 18 de junio, y llega al mismo en sustitución de Pere Batle --que se jubila-- tras desempeñar el de vicedirector general de la misma durante ocho años, consideró que la línea que seguirá en adelante será de tipo "continuista" y la sustitución se produce porque "debía haber una adaptación a las circunstancias del momento", lo que supone una "ruptura" con su predecesor, precisó.

    Respecto al camino a seguir para alcanzar esa adaptación, Pau Dols detalló que 'Sa Nostra' "está en la situación que están sus clientes y la economía balear", porque "no se entendería que sea difícil en todo el mundo menos aquí". Y, aunque no ocultó que "no es buena", también puntualizó que, en el caso de nuestra Comunidad Autónoma es "menos complicada" que en otras, debido a la actividad del sector Servicios y, en particular, del turismo.

    MOROSIDAD POR DEBAJO DE LA MEDIA

    Según dijo, la cuenta de resultados de la entidad "es positiva pero tiende a la baja", aunque, al final del ejercicio "irá muy ligada a la evolución de la morosidad", un espectro que "está incrementando de manera muy significativa en toda España" y que ya afecta a la totalidad de las cajas de ahorros, con una media para todo el Estado que se sitúa actualmente en el 5% del total de operaciones, pero que 'Sa Nostra' no alcanza, al mantenerse en el 4,2% ese índice.

    "A más morosidad, menos dotaciones y, en consecuencia, menos cuenta de resultados", con esta sencilla operación resolvió Dols la situación que se espera para este año, que, en su opinión, sólo se corregiría si el Banco de España "realiza cambios de normativa, porque la normativa estatal es muy rigurosa", precisó. Y, debido al incremento de los impagados, "la operación con más riesgo es el crédito, pero es perfectamente asumible y es parte de nuestro negocio", consideró.

    A se incremento de la morosidad --lejos aún del 9% que se alcanzó en la crisis de 1992-1993, aunque en la de ahora la cantidad de préstamos otorgados, el periodo de devolución y su importe son mucho mayores-- se viene a sumar el del paro laboral y, ambos, chocan frontalmente con un endeudamiento familiar que Pau Dols calificó de "muy elevado", como prueba el hecho de que, en Baleares, por cada euro de depósito bancario hay 2,4 euros en concedidos en crédito.

    CLIENTES QUE DEVUELVEN VIVIENDAS

    Evidentemente, se ha llegado a esta situación a causa de la 'burbuja inmobiliaria', que disparó las hipotecas, de las que 'Sa Nostra' tiene un "volumen muy importante" en las islas, por lo que se ha hecho necesario habilitar ayudas para que los clientes "puedan pagar su vivienda", a pesar de la crisis --en algunos casos postergando dos años la liquidación del préstamo--, porque "nuestro objetivo es cobrar los créditos", señaló el director general.

    Sin embargo, también avanzó que, "como ya sucedió en la crisis de principios de los 90, las entidades bancarias pasaremos a tener una parte importante del mercado inmobiliario", una tendencia que ya se está dando, pero que "de momento, aún es suave" y que acerca otro problema desde el horizonte, el de que, en la coyuntura actual, "una actualización del valor de un inmueble ya supone un recorte importante" del mismo. Las casas ya no valen lo que valían.

    Quizá por eso, se empiezan a dar casos de clientes que piden canjear la vivienda por la deuda. Lo cual, es factible para 'Sa Nostra', porque nunca concedió préstamos hipotecarios por un valor superior al 80 por ciento del precio de tasación. Pero, más de problemas le causaron a la entidad los muchos millones de euros prestados al Grupo Grande, liderado por el empresario mallorquín Vicente Grande, y que ahora se encuentra en suspensión de pagos.

    Según dijo Pau Dols, todos los créditos concedidos por la entidad a Grande se prestaron de "manera adecuada" y, ahora, tiempo después del terremoto social y político que generó la caída de ese gigante local, y del consecuente proceso judicial --con designación de administradores concursales incluida-- los acreedores adquieren sus activos y, en el caso de 'Sa Nostra', por el momento, se ha hecho con suelo urbano en las inmediaciones de Palma. Ese que escaseaba y por lo que subió tanto el precio de la vivienda en la capital balear.