12 de agosto de 2020
5 de marzo de 2014

Simebal no descarta actuaciones ante la UE por las condiciones laborales de los pediatras en el Hospital de Inca

PALMA DE MALLORCA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Sindicato Médico de Baleares (Simebal) ha dicho este miércoles que está preparando actuaciones judiciales y administrativas ante las condiciones laborales "que llevan soportando" los pediatras del Hospital de Inca, por las cuales no ha descartado llevar a cabo actuaciones ante la Unión Europea.

En un comunicado, Simebal ha exigido a la Conselleria de Salud la presencia física 24 horas al día, durante todos los días, de dos pediatras en el Hospital Comarcal de Inca ya que actualmente sólo hay uno y resulta "insuficiente". Según dicen, con un único pediatra se dan "situaciones no deseadas de riesgos evitables, en el manejo de diversas situaciones clínicas".

"La situación que se produce es tan altamente estresante, lo que ha provocado un abandono de profesionales pediatras, durante el último año", ha señalado Simebal, quien ha dicho haber mantenido varias reuniones con el Govern desde agosto sobre este tema, si bien no se ha solucionado el problema.

"La única respuesta ha sido el cese fulminante ayer del jefe de Servicio de Pediatría por parte del Gerente del Hospital de Inca", han lamentado antes de recordar que durante el proceso han denunciado ante la Inspección de Trabajo, las condiciones laborales de los pediatras, "ya que trabajan más horas de las que marca la normativa".

Este hecho deriva en "un estrés crónico e intenso que conlleva un alto desgaste profesional y que puede condicionar en situaciones agudas la toma de decisiones clínicas". No obstante, la Inspección de Trabajo "de momento se ha limitado a requerir al Ib-Salut para que en el plazo de tres meses elabore una evaluación psico-social".

Finalmente, ha exigido una calidad asistencial adecuada en la atención pediátrica urgente, esto es, que se extrapole la atención pediátrica en el Servicio de Urgencias en el Hospital de Manacor. "Actualmente esta situación supone un agravio y una discriminación entre ambos sectores poblacionales de Mallorca, de tal forma que se puede considerar que existen ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda".