5 de diciembre de 2020
6 de junio de 2006

La Alianza Atlántica pedirá a Kabul una mayor implicación para garantizar la seguridad en el país

BRUSELAS, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los ministros de Defensa de la Alianza Atlántica se reunirán este jueves en Bruselas en un momento "clave" para la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) que, a finales del próximo mes de julio, inicia su despliegue al sur de Afganistán, donde es cada vez más activo el movimiento insurgente.

Se espera que los Veintiséis renueven su compromiso con el país pero, al mismo tiempo, reclamarán a Kabul una mayor implicación para garantizar la seguridad en Afganistán, aprovechando para ello la presencia en la sede de la OTAN del titular afgano de Defensa, Abdul Raheem Wardak.

En todo caso, fuentes aliadas sostienen que la OTAN no reexaminará sus planes para la extensión al sur por más que la situación de inseguridad se haya incrementado, argumentando que planes, medios y reglas de actuación son las apropiadas para hacer frente al nuevo reto de la ISAF en Afganistán y que los ministros no se sorprenden de los riesgos que se corre en el sur del país.

Además, se repasará la situación de otras operaciones de la Alianza, como la de Kosovo, el apoyo prestado a la Unión Africana en la pacificación de la región sudanesa de Darfur, la misión de entrenamiento en Irak o la de vigilancia en el marco de la lucha antiterrorista en el Mediterráneo ('Active Endeavour').

El Comité de Planificación de Defensa, donde están representados todos los miembros de la Alianza menos Francia, adoptará una directiva ministerial sobre las futuras misiones en la que, a la luz de la experiencia de los últimos diez años, se plantea orientar la capacidad operativa de la OTAN hacia misiones más pequeñas y planificar sus medios para hacer frente a dos operaciones de gran envergadura y seis pequeñas en lugar de centrarse, como hasta ahora, en tres grandes operaciones.

Según fuentes de la Alianza, la voluntad de los miembros es llevar a cabo operaciones de menor escala desde el punto de vista logístico --una división o una brigada con un tamaño máximo de entre 20.000 y 30.000 unidades-- frente a las 60.000 que requiere una gran operación.

La directiva, un documento de marcado caracter político, tiene su origen en la petición realizada por los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza durante la cumbre celebrada en Estambul en junio de 2004 para tener una política global sobre planificación y fuerzas de la OTAN.

La reunión servirá, asimismo, para volver a poner encima de la mesa la cuestión de la financiación de la Fuerza de Reacción Rápida (NRF), considerada la 'joya de la Corona' de la OTAN y desplegada por primera vez el año pasado en Pakistán tras el terremoto que asoló al país. Fuentes aliadas esperan que se avance en el debate, pero no auguran decisión alguna porque la cuestión ocupará la agenda de la Cumbre de jefes de Gobierno en Riga los días 28 y 29 de noviembre.

La NRF se declarará plenamente operativa el próximo 21 de junio con un ejercicio de despliegue de los 25.000 soldados en Cabo Verde, que de manera excepcional será sufragado por todos los aliados. Pero de acuerdo con las reglas actuales, es el país que asume el liderazgo de la rotación el que tiene que hacerse cargo de los gastos de transporte.

España lidera el debate de quienes consideran que esta Fuerza --formada por un máximo de 25.000 hombres y desplegable en 5 días en cualquier lugar del mundo-- sea financiada conjuntamente por los 26 países de la Alianza y no sólo por el Estado al que le corresponda dirigirla en cada momento.

La cita ministerial del jueves se verá precedida de una cena informal que tendrá lugar mañana en el Museo de Coches del Parque del Cincuentenario, en el centro de la capital comunitaria. El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, mantendrá una reunión bilateral con el secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, poco antes de la cena. El ministro José Antonio Alonso, que se estrenará el jueves en la OTAN, celebrará ese mismo día un encuentro bilateral con su homólogo norteamericano.

El ministro español tendrá oportunidad de abordar diferentes temas bilaterales, así como otros asuntos como las divergencias por la venta de patrulleras y aviones militares a Venezuela, operación ésta última que obtuvo el veto de la Administración Bush a la transferencia tecnológica. Alonso se verá también con De Hoop Scheffer, con quien ya tuvo oportunidad de intercambiar impresiones en una primera conversación telefónica que ambos mantuvieron la pasada semana.