20 de mayo de 2019
  • Domingo, 19 de Mayo
  • 4 de junio de 2008

    Alimentos.- La FAO destina 17 millones de dólares a un plan de emergencia para mitigar el alza de los precios

    La organización repartirá semillas y herramientas y facilitará asesoramiento y asistencia técnica para reactivar la agricultura

    ROMA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

    La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha puesto en marcha un plan de emergencia por valor de 17 millones de dólares para hacer frente a los máximos históricos alcanzados por los precios de los alimentos, que amenazan con empeorar la precaria situación de los 862 millones de personas que pasan hambre y sumir de nuevo en la extrema pobreza y el hambre a muchos millones más.

    Según informó la FAO en un comunicado con motivo de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Crisis Alimentaria Mundial, que se celebra esta semana en Roma, los fondos cubrirán en primer lugar las necesidades inmediatas y proveerán a los pequeños agricultores de algunos de los países más pobres de las semillas, fertilizantes y otras herramientas necesarias para impulsar la producción agrícola para las temporadas de siembra en 2009.

    Pero los países más afectados, especialmente en África, necesitarán mucho más --alrededor de 1.700 millones de dólares en el mismo periodo-- para empezar a reactivar sistemas agrícolas que han estado abandonados durante varias décadas.

    La Iniciativa de la FAO relativa al aumento de los precios alimentarios (ISFP, por sus siglas en inglés), lanzada en diciembre de 2007 como respuesta a la crisis, tiene como objetivo aumentar ya el suministro de alimentos a partir de esta temporada de siembra, además de garantizar que los agricultores empobrecidos aprovechen la oportunidad de salir por sí mismos de la pobreza.

    "Los precios elevados representan una carga para todos nosotros, nadie será inmune", afirmó el subdirector general de la FAO, José María Sumpsi. "Al mismo tiempo, en aquellos países en los que la agricultura ha pasado a un segundo plano debido al menor coste que suponía importar alimentos frente a la producción local, los campesinos cuentan ahora con el aliciente de producir y ganarse la vida, al tiempo que garantizan el suministro de alimentos a nivel mundial," añadió.

    En su opinión, el "súbito incremento" de este año en los precios es "sólo un pequeño síntoma de una enfermedad ocasionada por años de abandono de la agricultura a nivel mundial". Según explicó, el desequilibrio actual "amenaza la vida de la población más pobre y vulnerable, que no puede hacer frente a los precios de los alimentos que necesitan para sobrevivir".

    ASISTENCIA TÉCNICA Y ASESORAMIENTO

    Las iniciativas de la ISFP, que se pondrán en marcha a petición de los países reunidos en la Conferencia, proporcionarán mucho más que semillas y herramientas para reactivar la plantación, ya que incluye los puntos clave en los que se debe trabajar para aumentar el suministro de alimentos. La FAO ofrecerá asistencia técnica y asesoramiento, así como ayuda en la distribución en lugares donde ya desarrolla programas de emergencia.

    Así, el plan incluye semillas, fertilizantes y herramientas junto con un buen asesoramiento para asegurar el mejor uso posible de los suministros. Además, su propósito es mejorar infraestructuras como los sistemas de riego, la red comercial y las carreteras rurales.

    En tercer lugar, se propone impartir conocimientos técnicos para añadir valor al producto final comercializable de los pequeños agricultores, aumentando la variedad de cultivos de mayor calidad y rendimiento o utilizando técnicas de elaboración para diversificar los productos, y facilitando contratos de suministro con compañías agrícolas que sean seguros y beneficiosos para los agricultores.

    Asimismo, pondrá en marcha medidas que permitan reducir las pérdidas, que en ocasiones ascienden a una quinta parte de la cosecha, a través de una mejor manipulación, molienda y almacenamiento, protegiendo a los cultivos y al ganado de plagas y enfermedades.

    Gran parte del trabajo supone ampliar los programas a largo plazo existentes de ayuda a la agricultura y reconstruir los medios de vida de la población rural pobre, un 80 por ciento de la cual vive de la agricultura. Además, proporcionará coordinación regional para garantizar una estrategia uniforme en países con estrechos vínculos geográficos y comerciales.