23 de septiembre de 2019
7 de febrero de 2010

Arrestado un presunto terrorista que pretendía atentar contra embajadas y altos cargos

DUBAI, 7 Feb. (Reuters/EP) -

La Policía yemení ha arrestado a un individuo que presuntamente tenía previsto atentar contra embajadas extranjeras en la capital, Saná, y que al parecer también había amenazado con asesinar a altos cargos del Gobierno y del Ejército, según informaron este domingo medios oficiales.

El sospechoso, de 42 años de edad, fue detenido en Saná en posesión de un móvil donde se encontraban almacenadas arengas y canciones de los rebeldes zaydíes Houthi que operan en el norte del país, según informó el Ministerio del Interior en su página web.

Este anuncio se da a conocer después de que el Gobierno yemení pusiera el sábado en conocimiento de los rebeldes las condiciones y el calendario a seguir de cara a la firma de un posible acuerdo de alto el fuego para poner fin al conflicto abierto en el norte del país desde 2004.

"El comité de seguridad ha establecido un calendario y ha sido entregado al líder rebelde Abdul Malik Al Houthi a través de los mediadores", declaró el asesor presidencial Abdul Karim al Iryani. "Si Al Houthi lo firma, la guerra terminará", aseguró.

Previamente, los rebeldes han mostrado su disposición a seguir algunos de los puntos especificados por el Gobierno yemení, como retirar sus puestos de control y garantizar la seguridad de los extranjeros que mantienen secuestrados, pero existen dificultades a la hora de concretar la devolución de los militares y equipo civil en manos de los rebeldes.

Por otro lado, el hermano de Al Houthi, actualmente exiliado en Alemania, fue sentenciado el sábado sentenciado in absentia a 15 años de cárcel por respaldar la rebelión zaydí contra el Gobierno central de Saná.

El proceso contra Yahya al Houthi, parlamentario y hermano del comandante rebelde, comenzó el pasado mes de octubre y forma parte de la dimensión legal del enfrentamiento que comenzó en 2004 y que se intensificó el año pasado. Los rebeldes, de confesión chií, acusan a las autoridades de marginarles social y económicamente.