22 de octubre de 2019
21 de febrero de 2010

Bangladesh devolverá a su Constitución sus raíces seculares

DHAKA, 21 Feb. (Reuters/EP) -

Bangladesh restaurará la independencia entre religión y Estado como principio de su Constitución siguiendo la decisión de la Corte Suprema de eliminar una enmienda impuesta después del golpe militar de 1975, según ha asegurado el ministro de Justicia del país.

La decisión viene después de que la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, haya dado carta blanca a los partidos islamistas que han tratado de promover una visión más austera de la sociedad.

"A la luz del veredicto, la Constitución secular de 1972 parece haber revivido", dijo el sábado el ministro de Justicia, Shafique Ahmed. "Ahora no tenemos ninguna barrera para volver a los cuatro principios de estado defendidos por la constitución de 1972: democracia, nacionalismo, secularidad y socialismo", añadió.

Estos cuatro principios fueron consagrados originariamente en la constitución formulada por el líder independentista, Sheikh Mujibur Rehman. Pero la "secularidad" fue eliminada de la misma después del golpe militar de 1975, en la cual Mujib, como era conocido popularmente, fue asesinado junto a varios miembros de su familia.

Desde su llegada al poder el año pasado, Hasina --una de las hijas supervivientes de Sheikh Mujib-- ha tratado de cerrar uno de los periodos más difíciles de la historia del país al mismo tiempo que perseguía a los culpables de aquel golpe.

El mes pasado, cinco hombres acusados por su implicación en el golpe fueron ejecutados. A principios de este mes, la Corte Suprema de Justicia confirmó la decisión de la Cámara Baja de declarar nula e inválida la enmienda que eliminaba la secularidad de los principios de estado.

El opositor Partido Nacionalista de Bangladesh y su aliado, el partido Jamaat-e-Islami, han apelado en contra de la decisión de la Corte Suprema. El ministro de Justicia aseguró que los ciudadanos de Bangladesh serán libres de practicar su fe, pero que no tendrán permiso para usar la religión para propósitos políticos.