29 de noviembre de 2020
25 de junio de 2007

Birmania.- Llega a Birmania una enviada especial de la ONU para analizar el uso de niños soldado

YANGÓN, 25 Jun. (EP/AP) -

La enviada especial de la ONU Radhika Coomaraswamy llegó hoy a Birmania para establecer un programa de seguimiento del uso de niños soldado, una práctica que defensores de los Derechos Humanos aseguran que es común tanto a nivel gubernamental como entre las fuerzas insurgentes de ese país.

Coomaraswamy dijo que su viaje tiene como objetivo implementar las herramientas para acatar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que establece el estudio y mecanismos de información sobre violaciones cometidas contra niños.

La ONU incluye entre los países que usan niños soldado a Birmania, que también ha sido criticada por la comunidad internacional por la violación de Derechos Humanos, como ejecuciones, torturas y trabajos forzados. Estados Unidos y Europa han impuesto duras sanciones políticas y económicas al régimen militar del país por su poca defensa de los Derechos Humanos y el fracaso en transferir el poder a un Gobierno electo democráticamente.

Coomaraswamy dijo que tratará de "comprometer al Gobierno" en el proceso de informar sobre la condición de los niños en conflictos armados, y está preparada para visitar mañana la nueva capital de Naypyidaw donde se reunirá con autoridades.

Grupos pro Derechos Humanos han criticado durante años a la Junta Militar y a los grupos de la oposición por haber reclutado un gran número de niños soldado, algunos desde los 11 años de edad. El Gobierno de Birmania niega las acusaciones.

Human Rights Watch publicó un informe extenso en 2002, en el que estimó que unos 70.000 soldados, de los 350.000 del Ejército, eran menores de 18 años.

Mientras tanto, el Gobierno de Coalición Nacional de la Unión de Birmania --gobierno exiliado ubicado en Tailandia-- publicó en 2006 su Anuario sobre los Derechos Humanos en Birmania, en el que se informó de que 25.000 personas se están muriendo de hambre como resultado de la ofensiva del Ejército birmano contra grupos guerrilleros. "Esta ofensiva no tiene precedentes en su gravedad para la población que vive en el área de la ofensiva", dijo la Coalición a través de un comunicado.

Este anuario también sostiene que los civiles son sometidos regularmente a trabajos forzados, al desplazamiento y a la violencia sexual, mientras que el reclutamiento de niños soldado es una práctica extendida por todo el país.