24 de noviembre de 2020
16 de diciembre de 2008

Cheney defiende la política antiterrorista estadounidense y el inicio de la guerra de Irak

NUEVA YORK, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

En su primera aparición televisiva desde las elecciones presidenciales, el vicepresidente estadounidense saliente, Dick Cheney, defendió de nuevo la actuación de la Administración Bush en la lucha contra el terrorismo y, en especial, la decisión de iniciar la guerra de Irak.

Además, el vicepresidente defendió las técnicas utilizadas para evitar posibles atentados en Estados Unidos, resaltando que en más de siete años el país no ha sufrido ningún ataque. "No creo que nadie que viese la situación la mañana después del 11-S hubiera apostado a que seríamos capaces de llegar hasta aquí sin otro atentado", declaró.

En el mismo sentido, afirmó que el presidente estadounidense, George W. Bush, tomó decisiones "muy difíciles" y reiteró que han sido capaces de mantener el país "seguro". Asimismo, negó que la tortura y el espionaje ilegal sean las bases de la política nacional y remarcó que todas las medidas adoptadas respecto a las escuchas telefónicas son absolutamente "legales" y "constitucionales".

También aseguró que no se ha practicado la tortura de forma sistemática en la lucha antiterrorista y que no se han traspasado las líneas "que no deben cruzarse" en ese tema. Durante la conversación, expresó su absoluto apoyo a la controvertida técnica del 'waterboarding', que ha suscitado numerosas criticas y denuncias tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

Para ejemplificar los éxitos de sus programas, Cheney se refirió a Jalid Sheij Mohamed, presunto 'número 3' de Al Qaeda, que dio mucha información acerca de la organización e incluso llegó a ser casi la única fuente para Estados Unidos durante un tiempo. Además, expresó su apoyo absoluto a las técnicas utilizadas en los interrogatorios que se llevaron a cabo para conseguir esa información.

En cuanto al presidente electo, Barack Obama, el vicepresidente aseguró que si hubiese estado en la Casa Blanca en ese momento, también habría autorizado esas técnicas, a pesar de sus recientes críticas. Sugirió asimismo a Obama que no desaproveche las herramientas de Inteligencia creadas durante estos años.

GUANTÁNAMO

Por otro lado, Cheney explicó que es muy difícil cerrar la prisión militar de Guantánamo, donde se encuentran muchos de los presuntos terroristas capturados por su Gobierno, e indicó que todos los años se revisan los casos de todos los detenidos para asegurarse de si representan una amenaza y de si aún pueden ofrecer información valiosa.

En cuanto a qué hacer con los que aún quedan en Guantánamo, propuso que se les traslade a Estados Unidos, pero indicó que es difícil que algún congresista acceda a tener a unos 200 presuntos terroristas en su estado. Además, explicó que si se les traslada, adquirirán ciertos derechos y el Gobierno varias responsabilidades que ahora no tiene.

Cheney comentó que el momento de cerrar la prisión militar sólo llegará cuando termine la guerra contra el terrorismo, algo que nadie sabe cuándo ocurrirá y lo comparó con los prisioneros alemanes capturados en la II Guerra Mundial.

Otra opción, según el político, sería la de entregarles a otras autoridades, aunque la mayoría de los presos "no quiere tenerles nadie".

IRAK

Aunque admitió que comparte la "frustración" por el fallo de la Inteligencia estadounidense respecto a las armas de destrucción masiva que se supone estaban escondidas en Irak y que sirvieron como principal argumento para el inicio de la guerra en marzo de 2003, Cheney aseguró en la entrevista concedida al canal ABC News que "el mundo está mejor sin Saddam (Hussein)".

"Creo que tomamos la decisión correcta a pesar del hecho de que ola (estimación de inteligencia) original no era correcta en alguno de sus juicios", declaró.

"Saddam Hussein aún tenía la capacidad de producir armas de destrucción masiva", afirmó. "Tenía la tecnología, tenía la gente (...) tenía la intención de retomar su producción una vez se levantasen las sanciones internacionales", explicó.

Al igual que hiciese antes el ex candidato republicano a la presidencia John McCain, Cheney alabó al equipo que Obama ha elegido para tratar los temas relativos a la seguridad, en especial el mantener al actual secretario de Defensa, Robert Gates, en su puesto.