1 de diciembre de 2020
27 de febrero de 2006

Chile.- Juez procesó a 13 ex agentes de la DINA por 7 secuestros y 6 homicidios durante la dictadura

SANTIAGO, 27 Feb (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme)

El juez Alejandro Solís procesó hoy a 13 ex agentes de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), órgano represivo de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), por siete secuestros y seis homicidios cometidos durante el Gobierno de facto.

Las víctimas eran militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) y murieron por acciones represivas cometidas entre 1974 y 1975.

Los procesados son el general retirado Manuel Contreras, ex director de la DINA y condenado por el asesinato de Orlando Letlier y otras decenas de casos de apremios con resultado de muerte; el brigada Pedro Espinoza; el coronel Marcelo Morén Brito y otros 10 ex agentes, entre quienes se cuentan civiles y militares: Ciro Torré, Miguel Krassnoff, Osvaldo Romo, Cristoph Paul Willeke, Francisco Ferrer Lima, Basclay Zapata, Rolk Wenderoth y Fernando Lauriani.

Entre los 13 casos de violaciones a los Derechos Humanos por los cuales se ha sometido a encausamiento a estos ex agentes se cuenta el homicidio de Lumi Videla Moya, ocurrido en 1974.

Videla, quien falleció producto de las torturas a las que fue sometida, fue también víctima de un montaje comunicacional con el cual la dictadura intentó ocultar las verdaderas razones de su muerte.

Se dijo a los medios de prensa que la mujer había participado en una orgía sexual en la Embajada de Italia en Santiago, donde había muchos chilenos asilados a la espera de salir del país para salvar sus vidas, y que había sido asesinado en el marco de esas prácticas por sus propios compañeros de juerga.

El hermano de Lumi Videla, Lautaro, quien ha luchado por esclarecer la muerte de su familiar durante más de 30 años, manifestó su conformidad con el procesamiento dictado por el magistrado y dijo que los mismos procesados han entregado testimonios de que la mujer fue asesinada en el centro de torturas que la DINA tenía en la calle José Domingo Cañas, de la comuna de Ñuñoa, al este de Santiago, y que su cadáver fue lanzado por los victimarios a la sede diplomática.