2 de abril de 2020
25 de abril de 2014

China ofrece recompensas por delatar a posibles terroristas islamistas

PEKÍN, 25 Abr. (Reuters/EP) -

   Las autoridades última chinas están ofreciendo recompensas económicas a los ciudadanos de la región de Xinjiang, situada al noroeste del país, que delaten a personas sospechosas de estar vinculadas con el terrorismo islámico o con características que puedan apuntar a que son extremistas islámicos, como una barba larga.

   Este programa de recompensas forma parte de una campaña para promover la estabilidad social en esta región asediada por la violencia. El Gobierno culpa a los milicianos islamistas y a los separatistas, que quieren establecer un estado independiente, Turkestán del Este, en esta zona.

   Los uigures, los habitantes mayoritarios de esta región, son musulmanes que hablan turco. Las revueltas en Xinjiang acabaron con la vida de más de cien personas el año pasado. Los uigures exiliados y muchos grupos activistas de los  Derechos Humanos señalan al Gobierno chino como el causante de esta agitación, además de intentar acabar el Islam y la cultura de uigur.

    En virtud de la nueva legislación, las personas que delaten a otras por cualquiera de las más de cincuenta infracciones que ha señalado el Gobierno pueden recibir una recompensa económica. Esta información se conoció a mediados de abril cuando el Gobierno la publicó en una web para la región de Shaya y ha sido comunicada esta semana por los medios oficiales.

    La dotación económica por denunciar a los sospechosos va desde poco más de 5 euros (50 yuanes) hasta casi 6.000(50.000 yuanes). Por ejemplo, denunciar a alguien porque "se está dejando barba" o "por llevar ropa extraña" puede verse recompensado con cantidades de entre 50 y 500 yuanes (unos 5 y 60 euros respectivamente). Informaciones verificadas sobre "actividades de entrenamiento terrorista" y comportamientos con "objetivos separatistas" se pagan con casi 50.000 yuanes (6.000 euros).

   Los uigures han practicado tradicionalmente una forma moderada del Islam, pero muchos han empezado a adoptar prácticas más propias de Arabia Saudí o de Pakistán, como los velos para las mujeres. Por este motivo, China ha intensificado sus medidas de seguridad en los últimos años.

   También se recompensará con hasta 500 yuanes a los que den información sobre personas que "dicen cosas que no son buenas para la identidad étnica" y que "distorsionen los hechos" sobre el sangriento altercado que ocurrió en la capital regional, Urumqi, en julio de 2009, cuando unas 200 personas murieron por los enfrentamienos entre uigures y chinos han, la mayor comunidad étnica de China.

   No es la primera vez que las autoridades chinas ponen en el punto de mira las barbas y prendas como los burkas o los velos. "Restringir la cultura tradicional, la fe y el estilo de vida demuestra un total error en las políticas locales chinas" ha criticado el portavoz del principal grupo uigur en el exilio, el Congreso Mundial Uigur, en un comunicado difundido por correo electrónico esta semana.

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