30 de marzo de 2020
24 de marzo de 2014

China publica un documento que prueba que Japón obligó por ley a coreanas a ser esclavas sexuales

SEÚL, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Archivo Provincial de Jilin, en China, ha hecho pública este lunes una carta de un militar japonés en la que se reconoce que era una política institucional y respaldada por una ley japonesa la captura de mujeres coreanas para que sirvieran de esclavas sexuales del Ejército Imperial japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

En la carta, manuscrita en japonés y fechada en 1941, el militar japonés "Nakata", residente en Heilongjiang (China), indica que los militares "obligaron" a mujeres coreanas a trabajar en burdeles para soldados en la región china de Manchuria, según informa la agencia de noticias surocoreana Yonhap.

"Conforme a la Ley Nacional de Movilización, una veintena de mujeres coreanas han sido obligadas a trabajar en 'centros de consuelo' en un complejo del Ejército japonés", indica la carta, en referencia a la ley nipona de 1938 que moviliza a toda la sociedad japonesa en el marco de la Segunda Guerra Chino-Japonesa (1937-1945).

En la misiva, se explica que las mujeres recibían como "pago" a cambio de sus servicios forzados unas "cartillas de racionamiento rosas". Sin embargo, la carta del militar japonés nunca fue enviada porque fue censurada por el propio Ejército.

Los historiadores estiman que unas 200.000 mujeres coreanas, chinas y de otros países asiáticos fueron obligadas a trabajar en los burdeles del Ejército nipón durante la época imperialista japonesa en todo el Asia continental.

Sin embargo, son escasas las pruebas documentales que demuestran esta práctica y Japón minimiza estos hechos. "De esta carta se desprende que las coreanas fueron movilizadas forzosamente para ser 'mujeres de consuelo' siguiendo una ley japonesa", ha explicado un historiador del archivo de Jilin, Zhao Yujie, en declaraciones a Yonhap.

Otra de las misivas mostradas por las autoridades chinas a periodistas surcoreanos es de un policía militar japonés de Nanjing que dice ser el gerente de un burdel denominado 'centro de comfort' en Wuhu, en la provincia de Anhui. Allí había 36 coreanas, "mujeres especiales de comfort", según la carta.

"Hemos querido compartir este hallazgo con Corea y vamos a seguir la investigación (...). Corea es un vecino de China y compartió los mismos sufrimientos durante la guerra", ha argumentado Yin.

La cuestión aún sigue generando tensiones en las relaciones bilaterales entre las potencias asiáticas. El Gobierno de Japón se disculpó formalmente en 1993 por forzar a asiáticas a trabajar en prostíbulos durante la guerra con la conocida como Declaración Kono, pero recurrentemente los dirigentes japoneses coquetean con retirar o al menos revisar esta declaración.

En cuanto a la compensación económica, Japón mantiene que la cuestión fue acordada en el tratado de 1965 que restableció las relaciones diplomáticas entre Corea y Japón. En 1995, Japón creó una fundación para pagar a las mujeres mediante contribuciones privadas, pero Seúl sostiene que este fondo no es oficial y, por tanto, es insuficiente.

Corea del Sur denuncia además que el tiempo se agota para las víctimas, ya que hoy solo quedan vivas 55 mujeres que fueron obligadas a trabajar en los burdeles. Su edad media es de 88 años.

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