19 de enero de 2021
24 de noviembre de 2020

La Comisión de DDHH de Etiopía denuncia 600 muertos en una masacre obra de fuerzas leales al TPLF en Tigray

El Gobierno pide a la comunidad internacional que condene estos crímenes de forma inequívoca

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

La Comisión de Derechos Humanos Etíope (EHRC) ha denunciado este martes que al menos 600 civiles murieron el pasado 9 de noviembre en una masacre cometida por fuerzas leales al Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) en la localidad de Maikadra, en el oeste de la región de Tigray.

La masacre, ha explicado en un comunicado el organismo financiado por el Gobierno, fue obra de "un grupo informal de jóvenes tigray conocido como 'Samri', ayudado e incitado por miembros de lo que entonces era la administración local y las fuerzas de seguridad" de la localidad.

La estimación en base a los testimonios recabados es que "al menos 600 civiles fueron asesinados" pero el balance podría ser mayor ya que hay personas que permanecen desaparecidas y habría cuerpos enterrados fuera de la localidad. Amnistía Internacional ya había denunciado el pasado 12 de noviembre la matanza de "un gran número de civiles", probablemente "cientos", en esta localidad.

De acuerdo con la comisión, antes de retirarse ante el avance del Ejército etíope, que el 4 de noviembre había lanzado una ofensiva sobre Tigray contra las fuerzas del TPLF, "la milicia local y el aparato de seguridad aunaron fuerzas con miembros del grupo Samri para llevar a cabo redadas puerta por puerta y asesinar a cientos de personas que identificaron como de etnia amahara o wolkait, golpeándoles con palos, apuñalándoles con cuchillos, machetes y hachas y estrangulándoles con cuerdas".

Según explica la EHRC, que visitó tanto Maikadra como otras localidades próximas, los hechos cometidos podrían constituir "crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra".

"El crimen inimaginablemente atroz cometido contra civiles por ningún otro motivo que su etnia es desgarrador", ha reconocido el jefe de la comisión, Daniel Bekele. No obstante, ha dicho sentirse consolado por "las historias de etíopes que miraron más allá del origen étnico para ayudar a sus compatriotas en un momento de necesidad".

"Estas historias mantienen la esperanza de una vuelta a la coexistencia pacífica", ha añadido en un comunicado, en el que ha defendido la necesidad de ayudar a las víctimas y de que "los autores implicados directa o indirectamente a todos los niveles rindan cuentas ante la ley".

EL GOBIERNO PIDE QUE SE CONDENEN ESTOS CRÍMENES

Por su parte, la oficina del primer ministro, Abiy Ahmed, ha tachado de "desgarradores" los hallazgos denunciados por la EHCR y ha subrayado que con ello "el mundo es una vez más testigo de los crímenes que Etiopía tiene que sufrir perpetrados por la camarilla criminal del TPLF".

Según el Gobierno, el informe demuestra que las fuerzas de seguridad del TPLF junto con los jóvenes de 'Samri', "mataron a cientos de personas con total intención" en el marco de un plan de "ataque sistemático y generalizado contra la población civil".

Dado que, como sostiene la comisión, podría tratarse de "crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra", el Ejecutivo etíope ha pedido a la "comunidad internacional que condene estos actos atroces (...) y a quienes los cometen en términos sin ambigüedades". "El Gobierno no escatimará esfuerzos a la hora de llevar a sus autores ante la justicia", ha prometido.

El primer ministro anunció el 4 de noviembre el inicio de una ofensiva contra el TPLF en respuesta a un ataque del grupo contra una importante base del Ejército en la capital regional y tras meses de distanciamiento entre esta formación y el Ejecutivo central.

La escalada ha sido la culminación de un pulso que comenzó con la llegada al poder de Abiy, como primer oromo jefe de Gobierno. El TPLF fue el partido fuerte dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), sustentada en las etnias.

Abiy dio el domingo 72 horas a las fuerzas del TPLF y a sus líderes para rendirse. Según ha informado este lunes en un comunicado el Gobierno, "un gran número de milicianos y miembros de las fuerzas especiales del TPLF se están rindiendo". Muchos de ellos, ha precisado, lo están haciendo a través de la región vecina de Afar.

Además de dar las gracias a quienes se han rendido, el Gobierno ha instado a quienes no pueden hacerlo a que "se desarmen donde quiera que estén y eviten ser explotados por el TPLF hasta que el Ejército etíope les rescate".

Por otra parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha cifrado ya en 40.000 los etíopes que han buscado refugio en el este de Sudán desde el inicio del conflicto.

En este sentido, desde la unidad de verificación de noticias del Gobierno han alertado este martes de que han recibido "información de Inteligencia creíble de que miembros del TPLF se han infiltrado entre los refugiados que huyen a Sudán para llevar a cabo misiones de desinformación". "Advertimos a los medios y las organizaciones internacionales de que investiguen exhaustivamente y verifiquen la información que reciben", ha añadido en un mensaje en Twitter.

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