27 de febrero de 2021
22 de enero de 2021

La creciente violencia en el Sahel causa por primera vez más de dos millones de desplazados internos

La creciente violencia en el Sahel causa por primera vez más de dos millones de desplazados internos
Familia de desplazados internos en Burkina Faso - ACNUR/ANNE MIMAULT - ARCHIVO

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

Más de dos millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en el Sahel para convertirse en desplazados dentro de sus propios países, una cifra sin precedentes y que evidencia la creciente violencia en países como Burkina Faso, Chad, Malí y Níger, lastrados igualmente por contextos de pobreza extrema, inseguridad alimentaria y, ahora, la pandemia de COVID-19.

Esta concatenación de crisis ha llevado a una de las regiones más vulnerables del planeta a un punto de inflexión, a un "nefasto hito", en opinión del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). La cifra de desplazados internos se ha cuadruplicado en casi dos años, ya que a principios de 2019 eran menos de 500.000 personas las que habían buscado refugio en otras zonas de sus países.

La mitad de los desplazados corresponde a Burkina Faso, un país que desde finales de diciembre ha registrado una serie de ataques en la zona norte que se han saldado con más de 11.000 nuevos desplazamientos, "en su mayoría mujeres y niños que huyeron de noche después de que los atacantes comenzasen a disparar contra sus casas", ha lamentado un portavoz de ACNUR, Boris Cheshirkov.

A los desplazados internos se sumarían también más de 850.000 refugiados, en un momento en el que "la respuesta humanitaria está peligrosamente limitada". Cheshirkov ha instado a la comunidad internacional a "ayudar" a los países del Sahel a resolver las causas subyacentes a estos desplazamientos y favorecer políticas de desarrollo que contemplen, por ejemplo, el refuerzo de servicios básicos como la educación o la sanidad.

En este sentido, ha advertido de que, "pese a la generosidad" de las zonas de acogida, muchos de los desplazados carecen de un simple techo y duermen al raso. "Tienen una necesidad urgente de refugios adecuados, agua y asistencia esencial, así como de acceso a sanidad y a un saneamiento adecuado que impida la propagación de la COVID-19", ha señalado el portavoz de ACNUR.

La agencia ha reforzado sus trabajos en la zona, al igual que lo han hecho las autoridades locales, con el objetivo de cubrir las necesidades más acuciantes y responder a otras emergencias que puedan llegar de forma colateral, como la violencia sexual, "que se ha extendido", según Cheshirkov. "Estamos rehabilitando escuelas y clases y apoyando la enseñanza a distancia", ha añadido.

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