30 de marzo de 2020
29 de septiembre de 2008

Crónica Bielorrusia.- La OSCE afirma que las elecciones de ayer no cumplieron los compromisos democráticos

La oposición no ha conseguido representación en el Parlamento, según los resultados preliminares

MOSCÚ, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

La misión de observación electoral de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) aseguró hoy que los comicios parlamentarios celebrados ayer en Bielorrusia, a pesar de algunas mejoras menores, no han cumplido los compromisos democráticos adquiridos entre el país y la organización. Además, a falta de conocerse los resultados definitivos, la oposición no ha conseguido ninguno de los 110 escaños en juego.

La presidenta de la Comisión Electoral bielorrusa, Lidia Yermoshina, reveló que la oposición, que por primera vez desde principios de los años 90 optaba a conseguir escaños en el Parlamento, no logró ni uno solo, aunque añadió que la campaña electoral fue justa y que la Comisión recibió muy pocas quejas.

En cambio, dijo que los resultados preliminares de los comicios, en los que participó el 75 por ciento del electorado, indican que 100 de los 110 escaños ya han sido adjudicados a candidatos afines al presidente del país, Alexander Lukashenko. También destacó que, por primera vez, no ha sido necesaria una segunda vuelta electoral, algo que en las elecciones de 2000 hubo que hacer en 20 circunscripciones.

Los resultados oficiales no serán publicados hasta el próximo 3 de octubre y la primera sesión de la nueva Cámara de Representantes se celebrará el día 25. Yermoshina explicó que la oposición no ha logrado representación parlamentaria porque "los votantes temen perder lo que tienen" en un cambio radical, ya que, si la oposición llega al poder, podría "interrumpirse su existencia tranquila y cómoda".

El Gobierno de Lukashenko, descrito por el Ejecutivo estadounidense como el "último dictador de Europa", sacó a varios opositores de prisión y permitió la presentación de unos 70 candidatos de la oposición para intentar dar legitimidad a los comicios, ya que ni la UE ni Estados Unidos reconocen los resultados de las votaciones en Bielorrusia desde 1996.

NO SE CUMPLE EL DESEO DE LUKASHENKO

Tras depositar su papeleta en la urna, Lukashenko había expresado su deseo de que los observadores europeos diesen su visto bueno a los comicios y reconociesen que fueron libres y justos. Pero la misión de observación de la OSCE consideró en un comunicado que las elecciones tuvieron lugar en un "ambiente estrictamente controlado con una campaña apenas visible", y afirmó que, si bien la votación se llevó a cabo "generalmente bien", el proceso se "deterioró considerablemente durante el recuento de votos".

"Las promesas que aseguraban transparencia en el recuento de votos no fueron implementadas. El recuento fue evaluado como malo o muy malo en el 48 por ciento de los centros electorales. Allí donde el acceso fue posible, fueron observados varios casos de falsificación intencionada", explica el comunicado.

Por ello, la OSCE instó a las autoridades bielorrusas a aplicar "mejoras sustanciales" si quieren celebrar "elecciones genuinamente democráticas". "El progreso significativo que esperábamos para el desarrollo democrático de Bielorrusia no se ha materializado", lamentó la vicepresidenta de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE y coordinadora especial de los equipos de observación, Anne-Marie Lizin.

En este sentido, dijo sentirse "esperanzada y decepcionada al mismo tiempo". "Esperanzada porque cuando vinimos aquí vimos lo que parecían vientos de cambio en el ambiente electoral; decepcionada porque no hemos podido ver resuelto el problema que ha habido durante mucho tiempo con la observación electoral en este país, y es la falta de transparencia en el recuento de votos", añadió.

No obstante, el jefe de la misión de observación, Geert Ahrens, confirmó que la OSCE espera que la mayor cooperación que la misión de observación ha percibido durante estas elecciones "pueda ser la base para un diálogo sincero para la implementación de las recomendaciones".

Algunos de los factores positivos detectados en estos comicios parlamentarios son un ligero incremento en el acceso de la oposición a las comisiones electorales, la decisión de retransmitir una vez los anuncios de cinco minutos de los candidatos en horario de máxima audiencia o la recomendación de precintar las urnas en los cinco días previos a la votación.

Además, el comunicado de la misión de la OSCE, formada por más de 450 observadores de 43 países, añade que algunos candidatos opositores han apreciado un cierto progreso en su capacidad para convocar reuniones y mítines en lugares autorizados sin sufrir interrupciones.

Para la OSCE, la estructura legislativa de Bielorrusia continúa presentando "obstáculos" respecto a los compromisos adquiridos con la organización. Asimismo, señaló que la cobertura de los medios de comunicación no permitió que los votantes pudieran hacer una elección informada y los partidos políticos desempeñaron un papel menor en la campaña debido a las restricciones impuestas por las autoridades, que no permitieron una "competición real".

REACCIÓN TIBIA DE LA UE

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE dejaron claro el pasado 15 de septiembre que estaban dispuestos a revisar las sanciones impuestas a Bielorrusia --restricciones de viaje y entrada en la UE a funcionarios del régimen y congelación de sus activos-- una vez constatasen "progresos" en la vía democrática y de los Derechos Humanos.

Pero lo condicionaron a que los comicios de ayer fuesen "plurales" y marcasen "un avance real en la senda del respeto a las normas internacionales y europeas". Los Veintisiete también expresaron su disposición a aumentar sus intercambios oficiales, comerciales y culturales con Bielorrusia y a incrementar considerablemente su ayuda bilateral.

Pero la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, se limitó hoy a "tomar nota" del informe preliminar de la misión de la OSCE. Asimismo, reclamó a Minsk un "acceso total" para que el personal de la OSCE complete las fases restantes del proceso de supervisión electoral y que inicie un diálogo con el organismo para estudiar cómo aplicar sus recomendaciones. "Estudiaremos muy cuidadosamente el informe final de la misión de observación electoral", añadió.

Ferrero-Waldner reconoció que "en los últimos meses" Bruselas ha dado la bienvenida a "varios acontecimientos positivos" en Bielorrusia, como la liberación de todos los presos políticos o el hecho de que Minsk invitara a la OSCE para supervisar el proceso electoral.

LA OPOSICIÓN PROTESTA

Mucho más clara ha sido la reacción de la oposición bielorrusa. Así, unos 800 opositores marcharon anoche en Minsk para denunciar la farsa que constituyó la votación y urgir a los países occidentales a que no la apoyen. En la concentración estuvo presente el líder opositor Alexander Milinkevich que lamentó que en Bielorrusia aún no se celebren elecciones democráticas.

Otro líder opositor, Alexander Kozulin, afirmó que sólo participó en los comicios "para demostrar a la comunidad internacional que las elecciones son fraudulentas" y agregó que tiene pruebas que respaldan sus acusaciones. Por su parte, el dirigente del Partido Unidad Civil, Anatoli Lebedko, emplazó a la UE y a Estados Unidos a no reconocer el resultado de las elecciones.

Por último, el líder del opositor Partido Comunista, Sergei Kalyakin, aseveró que el voto anticipado, que comenzó el 23 de septiembre y puede representar un 26 por ciento del total, fue promovido y duramente controlado por las autoridades. "Estoy convencido de que las urnas fueron reemplazadas tras el voto anticipado", aseguró.