19 de febrero de 2020
4 de enero de 2008

Crónica EEUU.- Obama llega fortalecido a New Hampshire gracias al apoyo de los votantes más jóvenes

Las primarias se trasladan a New Hampshire con presión añadida sobre Clinton y Romney, obligados a ganar

MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

A sólo cinco días de las primarias de New Hampshire, Barack Obama y Mike Huckabee emergen como los grandes triunfadores del caucus celebrado la madrugada del jueves en Iowa, donde la victoria del senador demócrata por Illinois ha despejado, por encima de todo, las dudas sobre la capacidad de Obama para obtener el sillón del Despacho Oval de la Casa Blanca, a pesar de que ha llegado sólo hace tres años a Washington, considerada la primera división de la escena política estadounidense.

Este primer caucus, ante todo, ha supuesto una criba para los candidatos demócratas, Chris Dodd y Joe Biden, que han dicho adiós a la carrera por la presidencia; mientras que Duncan Hunter y Bill Richardson han sufrido un golpe casi definitivo a sus aspiraciones. Sólo John Edwards y Hillary Clinton han aguantado el tirón de unas elecciones primarias en Iowa que, a pesar de que son mucho menos relevantes de lo que parecen, son uno de los primeros indicadores formales a la hora de aventurar un candidato a la Casa Blanca.

Y es que en Iowa sólo resulta elegido un uno por ciento de los delegados que decidirán al candidato definitivo en las convenciones demócrata y republicana. En cualquier caso, es un resultado para tener en cuenta, sobre todo por el extraordinario índice de participación, sobre todo demócrata, registrado en este caucus, en los que los protagonistas han sido el electorado joven, artífice principal de la victoria de Obama, y una inesperada avalancha de votos por parte de los evangelistas, que han aupado a Huckabee, ministro baptista, a la victoria.

PARTICIPACIÓN ABRUMADORA

En el año 2000, la última vez que tuvo lugar un caucus bipartidista en Iowa, sólo se presentaron a votar 56.000 demócratas de los más de 600.000 registrados en todo el estado. Este año han votado 236.000 demócratas, cuatro veces más que hace menos de una década, y eso que el caucus demócrata es un proceso complejo, largo, y bastante agotador, ya que que los comités vecinales se reúnen durante 30 minutos para convencer a los residentes para votar a sus delegados, antes de depositar su papeleta. Los republicanos, por su parte, simplemente se limitan a elegir un nombre.

Si se aplica el hecho de que Iowa sirve como antesala a las elecciones de noviembre, se puede decir que los demócratas se encuentran dispuestos a participar en números sin precedentes para apoyar a su candidato elegido. Sin embargo, los republicanos no se quedan atrás: este año, 115.000 de ellos, de entre 550.000, han depositado su papeleta, un 30 por ciento más que en 2000.

De todos los votantes, los jóvenes de entre 17 y 29 años se han convertido en la principal fuerza de apoyo a la campaña de Obama. Según las encuestas llevadas a cabo por la cadena CNN, un 57 por ciento de ellos ha apostado por el senador demócrata, siguiendo con la tendencia ascendente en el panorama electoral juvenil de Estados Unidos.

Iowa, además, parecía un terreno especialmente fértil para Huckabee. Un 60 por ciento de los votantes autoproclamados "evangelistas" habían anunciado previamente su intención de votar por el candidato republicano, ex pastor baptista, guitarrista en un grupo de rock cristiano, enemigo de las teorías darwinianas de la evolución y opositor radical del aborto.

Con todo, los votantes se han mostrado mucho más interesados en la idea de cambio que representa Obama que en la experiencia simbolizada en la figura de sus competidores, particularmente Hillary Clinton. Sólo un 20 por ciento de los votantes reconocieron a la cadena estadounidense que la experiencia podría ser el factor principal a la hora de decidir al candidato principal de los demócratas.

El jueves por la noche, Obama era la viva imagen de la felicidad. "Dijeron que este país estaba demasiado dividido, demasiado desilusionado para unirse en torno a un propósito común", proclamaba un exultante Obama. "Pero en esta noche de enero y en este momento decisivo de la historia, habéis hecho lo que los cínicos pensaban que no se podría hacer", dijo.

En la campaña de Clinton el ambiente que se respiraba era, principalmente, de aprensión. La medianoche de ese mismo día, la senadora por Nueva York viajó inmediatamente a New Hampshire en compañía de su marido, el expresidente Bill Clinton, para comenzar una intensa campaña de cinco días a través de un estado en el que tiene la victoria prácticamente asegurada.

"Lo más importante ahora es seguir centrados en los dos asuntos más importantes: cómo ganaremos en 2008 nominando a un candidato capaz de aguantar a lo largo de toda la legislatura, y quién será el mejor presidente desde el primer día", declaró Clinton. Edwards, por su parte, se limitó a agradecer a sus seguidores el segundo lugar obtenido en la votación, y a animarles para repetir los resultados en próximos comicios de New Hampshire.

LA LUCHA SIGUE EN NEW HAMPSHIRE

Este estado es la última parada para ambos partidos antes de seguir la carrera por la presidencia por distintos trayectos de cara a la convocatoria del "Supermartes" del 5 de febrero, donde se elegirán a la inmensa mayoría de los delegados participantes en las convenciones de los grupos.

Hoy se encuentran ya en el llamado Estado del Granito los principales candidatos, destacando sobre todo a dos pesos pesados del partido Republicano ausentes en Iowa, como son Rudy Giuliani y John McCain, que se configura como el principal rival de Mitt Romney. No obstante, la victoria de Huckabee en Iowa podría hacerle ganar impulso de cara a este nuevo caucus.

No parece muy probable que repita victoria, sin embargo, porque la influencia de los conservadores no es tan poderosa en New Hampshire, algo que Romney podría aprovechar para conseguir de nuevo el primer puesto en las encuestas.

Clinton, por su parte, deberá replantearse su estrategia para conseguir el apoyo de las mujeres jóvenes. Es la principal candidata entre las mujeres de más de sesenta años, pero la juventud responde ante el ímpetu del senador por Illinois. Además, Clinton corre el peligro de iniciar en una campaña de desprestigio para arrebatar votos a Obama, un estilo que no cuenta con la simpatía de los votantes.

"Clinton y Romney están obligados a ganar en New Hampshire", explica en su blog del 'Washington Post' el analista Chris Cilizza. "La organización del equipo de Clinton en este estado no conoce rival, pero Romney se enfrenta ahora a la resurrección política de McCain, que está en su apogeo".

El resto de candidatos, Thompson, Edwards, Richardson o el propio Giuliani, permanecen más o menos con vida tras la primera criba de Iowa, pero la carrera es larga y difícil. Especialmente en el caso del ex alcalde de Nueva York, del que se desconoce cómo afrontará este nuevo caucus, en el que no se ha mostrado muy dado a participar, a tenor de las "señales conflictivas" que, según la editorial del diario 'New York Times' ha ido mostrando estos días.