28 de noviembre de 2020
13 de junio de 2007

Crónica Francia.- El PS hace campaña para la segunda vuelta de las legislativas bajo una manifiesta crisis de liderazgo

Las diferencias entre Ségolène Royal y el partido perturban la candidatura de los socialistas en los comicios

PARÍS, 13 Jun. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

El Partido Socialista (PS) francés será el principal partido de la oposición en Francia tras los comicios legislativos que este domingo celebran su segunda vuelta. Tras haber sufrido una importante derrota en la primera de las dos votaciones, los socialistas hacen campaña por "obtener el mayor número de diputados". Sin embargo, "la crisis" interna que atraviesa la formación política "perturba a los candidatos socialistas", según los términos empleados hoy por el diputado Manuel Valls.

Tras la derrota de los socialistas en la primera vuelta de las legislativas, en la que el PS y sus aliados obtuvieron el 27,64 por ciento de los votos, mientras que el partido del presidente francés, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y sus aliados se hicieron con 45,65 por ciento de los sufragios, Valls se ha convertido en la voz crítica de los socialistas franceses.

A partir del momento en que se publicaron las primeras estimaciones de los resultados de la primera vuelta de los comicios, Valls se mostró "harto de que la vida política del PS" dependa de una "pareja", la que forman el primer secretario de los socialistas, François Hollande, y Ségolène Royal, la que fuera candidata del PS a las presidenciales.

Esta mañana, en la emisora 'RTL', Valls no escatimó en autocrítica al decir que los socialistas franceses hacen "frente a una crisis, una crisis de proyectos, de alianzas, de estrategias, de liderazgo, es evidente".

A su modo de ver, esta crisis "se ve en el debate acerca del MoDem", el Movimiento Demócrata que lidera el que fuera el tercer candidato más votado a la jefatura del Estado, el centrista François Bayrou, y cuyos aspirantes a los escaños en la Asamblea Nacional obtuvieran dos millones de votos lo suficientemente bien repartidos como para que en la segunda vuelta que se celebra este domingo la formación centrista aspire a entre dos y tres diputados.

Frente a los necesarios para los socialistas electores del MoDem, tres posiciones se han expresado desde distintos líderes del PS: Royal propuso la alianza con Bayrou; el que fuera candidato a las elecciones primarias del partido, Dominique Strauss-Kahn, planteó "debates" en lugar de "alianzas", y el primer secretario del partido hizo un llamamiento al voto por la "pluralidad" en la segunda vuelta de los comicios legislativos.

En la tarde-noche de ayer, el organismo del PS que gobierna el partido desestimó la estrategia de alianzas defendida por Royal, quien ha llegado a dejar un mensaje en el teléfono móvil de Bayrou. A esta iniciativa de Ségolène Royal dijo, no exento de ironía, "cada cual puede llamar a quien quiera, estamos en una democracia telefónica", con lo cual, "yo no prohíbo a nadie llamar, pero yo puedo no llamar".

Para Valls, las palabras de Hollande, pero sobre todo, cómo ha gestionado las iniciativas de Royal en la presente campaña por las elecciones legislativas, le llevan a la conclusión de que "no es concebible" que Hollande sea el primer secretario de los franceses hasta el otoño de 2008, momento en que se celebrará el próximo congreso del PS que decida en manos de quién recaerá el liderazgo del partido.

Según Valls, "hay que encontrar formas de debate sin entrar en los congresos clásicos que no tienen razón de ser porque hace años que los practicamos con las mismas mociones", con una regla "proporcional que nos conduce a las mismas síntesis flojas y que nos impiden de tomar una posición sobre la financiación de las jubilaciones, sobre la visión de los servicios públicos, sobre la reforma del Estado, sobre la inmigración".

Pidiendo la creación de "formas de trabajo colectivo" que "ya no existen en el seno del Partido Socialista", Valls puso de manifiesto la necesidad de "dejar atrás los clanes, las corrientes y las escuderías presidenciales" y, ante todo, la falta de acuerdo en un PS que está predestinado a jugar un papel de principal como partido de la oposición ante una UMP a la que los sondeos atribuyen entre 410 y 447 escaños, según un estudio de opinión publicado hoy y firmado por el instituto 'Ipsos Dell'.

LAS DISPUTAS PERTURBAN A LOS ASPIRANTES

Para el diputado, que también es alcalde de Evry, la ciudad suburbial del sur de París, las disputas en torno al MoDem dañan al PS pues "perturban a los aspirantes" a los 467 escaños que deben disputarse en la segunda vuelta de los comicios legislativos.

Esta mañana, Ségolène Royal, quien protagonizó una entrevista en la radio 'RMC', llegó a la misma conclusión a cerca de los efectos perversos del momento que atraviesa el PS sobre los candidatos a ser diputados socialistas en las diferentes circunscripciones.

Sin embargo, la política que aspirara a la jefatura del Estado galo, relativizó sus diferencias con el PS. "No representan ningún problema" llegó a decir, pues la situación actual es "una tormenta en un baso de agua", según la metáfora empleada por Royal.

"Cuando voy a una región y hago un llamamiento a los electores del MoDem" para que voten a los candidatos socialistas, "lo mínimo que puedo hacer es ponerme en contacto con François Bayrou", según explicó su llamada telefónica al líder centrista.

Intentando no dar más importancia a la crisis de las que hablaba Valls, Royal prosiguió hoy su jornada de apoyo a los candidatos de la segunda vuelta de los comicios que configurarán la Asamblea Nacional.

Afirmando que "la gente está harta de las pequeñas disputas" internas, Ségolène Royal hizo campaña en el día de hoy con el que fuera su portavoz en la campaña presidencial, Arnaud Montebourg, diputado saliente de la sexta circunscripción del departamento de Saona y Loira, en la región de la Borgoña en el centro-este del país; y con Michèle Delaunay, candidata socialista en la misma circunscripción que el ministro de Estado, Alain Juppé.