27 de febrero de 2021
14 de marzo de 2008

Crónica Italia (Añadida).- El centro-derecha enciende la campaña electoral tras proponer retirar las tropas de Líbano

Beirut pide explicaciones al embajador italiano sobre la propuesta lanzada por el ex ministro de Defensa

ROMA, 14 Mar. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

La política exterior encendió hoy la campaña electoral italiana después de las declaraciones en las que el ex ministro de Defensa del centro-derecha Antonio Martino consideró necesario retirar las tropas militares de Líbano para aumentar su presencia en otras zonas como Afganistán, Kosovo o incluso Irak.

En una entrevista concedida a la agencia Reuters, Martino había afirmado que si fuera ministro de Defensa "reduciría drásticamente o eliminaría completamente nuestra presencia en Líbano y enviaría tropas a Afganistán e Irak, donde son necesarias".

Según Martino, Prodi "puso fin a la presencia en Irak para aplacar a la izquierda pacifista". Sin embargo, "algunos militares tendrían que haber permanecido para colaborar en la misión de Naciones Unidas de adiestramiento de los iraquíes en la reconstrucción del país", remarcó.

Y "para hacerse perdonar esta traición", el ministro de Exteriores en funciones, Massimo D'Alema, habría decidido participar en la misión de la ONU en Líbano, en la que actualmente trabajan 2.400 militares italianos "de los que no hay ninguna necesidad y que además están en una situación de riesgo", añadió.

Las declaraciones de Martino, que actualmente es diputado de Forza Italia (FI), desencadenaron la inmediata reacción de los máximos representantes del Gobierno en funciones, empezando por el primer ministro, Romano Prodi, que calificó estas afirmaciones como "gravísimas e incomprensibles", además de "dramáticas como mensaje político".

Prodi consideró que la osadía de estas declaraciones demuestra la inconveniencia de que Martino pueda convertirse en el futuro ministro de Defensa de Italia, cargo que ocupó durante el último mandato de Silvio Berlusconi y cuya principal actuación fue el polémico envío de tropas a Irak y Afganistán.

Por su parte, D'Alema criticó el debate "violento e instrumental" que está llevando a cabo la derecha y con el que Italia corre el riesgo de "dilapidar en pocas semanas su prestigio internacional".

LÍBANO CONVOCA AL EMBAJADOR ITALIANO

A raíz de las declaraciones de Martino, el Gobierno de Líbano convocó al embajador italiano para que le diera explicaciones del debate que se ha abierto en Italia sobre la misión militar, según afirmó el mismo Prodi desde Bruselas.

Por su parte, el empresario y candidato a primer ministro del centro-derecha, Silvio Berlusconi, criticó a Prodi por "haber tenido la cara dura de decir que ahora se respeta a Italia en el extranjero, cuando en dos años, el primer ministro no ha conseguido ser recibido por la Casa Blanca, que es la democracia más grande del mundo".

Berlusconi, que fue primer ministro de Italia durante la anterior legislatura, fue uno de los principales aliados de George W. Bush cuando en 2003 Estados Unidos invadió Irak. Ésta se convirtió en una de los principales puntos de discrepancia con la oposición de Prodi, que una vez en el Gobierno decidió retirar las tropas.

Sin embargo, la sombra de las misiones militares en el extranjero siguieron persiguiendo a Prodi, que hace poco más de un año tuvo que hacer frente a una primera crisis a raíz de las presiones de algunos de sus aliados de gobierno de extrema izquierda, que se opusieron a la renovación de las misiones militares. Ahora, tras la derrota del Gobierno Prodi, el tema vuelve a estar sobre la mesa, aunque desde la perspectiva del centro-derecha.

Pero tampoco en este lado de la balanza existe una univocidad de opiniones, tal y como demuestran las declaraciones del 'número dos' del centro derecha, Gianfranco Fini, que consideró un error abandonar la misión en Líbano e innecesario volver a entrar en Irak.

VELTRONI: PACTO DE CONSULTACIÓN CON LA OPOSICIÓN

En otro orden de cosas, el líder del Partido Democrático (PD) --centro-izquierda--, Walter Veltroni, aseguró que si gana las elecciones propondrá llegar a un "pacto de consultación" con el líder de la oposición sobre los principales temas del país. Asimismo, anunció su propósito de dar a la oposición la presidencia de una de las Cámaras.

A medida que pasan los días la campaña electoral italiana va tomando más cuerpo. Esta semana, la victoria de José Luis Rodríguez Zapatero en las elecciones generales de España ha servido para envalentonar a la izquierda italiana, que no obstante debe enfrentarse primero su propia fragmentación, que va desde las posiciones católicas hasta el comunismo o el ecologismo más radical.

De hecho, tanto Veltroni como Fausto Bertinotti --el representante de la izquierda comunista que se agrupa en el partido Izquierda Arco Iris-- han utilizado como propia la victoria de Zapatero. Veltroni ha dicho que está soplando "un viento nuevo" en Europa, mientras que Bertinotti ha elegido el lema 'Derechos civiles: En España, Zapatero; en Italia, Izquierda Arco Iris' para publicitar su candidatura.

Por su parte, Silvio Berlusconi, volvió a dar esta semana la nota de color a la campaña, tras presentar como candidato al empresario Giuseppe Ciarrapico, que en una entrevista al diario 'La Repubblica' no renegó del fascismo, desatando una tormenta no sólo fuera sino también dentro del mismo partido de centro-derecha.

Ayer, en cambio, 'Il Cavaliere' volvió a ser el blanco de todas las críticas tras sugerir a una joven que le preguntaba sobre los problema del trabajo precario que se casara con su propio hijo u otro multimillonario como solución a sus problemas, lo que fue calificado como "una ofensa insoportable" por los partidos del centro-izquierda.