5 de diciembre de 2020
27 de febrero de 2006

Crónica UE/SyM.- La UE da un mes de plazo a Serbia para que entregue a Mladic al TPIY

El ministro serbio de Asuntos Exteriores acusa a las "fuerzas del antiguo régimen" de esconder al presunto criminal de guerra

BRUSELAS, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea dieron hoy un mes de plazo a Serbia para que colabore plenamente con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), lo cual debería traducirse en la entrega inmediata del líder serbobosnio Ratko Mladic, acusado de crímenes de guerra. De lo contrario, los Veinticinco amenazan con suspender las negociaciones para un acuerdo de Asociación y Estabilización, primer paso para la adhesión a la UE, cuya próxima ronda está prevista para los días 4 y 5 de abril.

El jefe de la diplomacia serbia, Vuk Draskovik, respondió a este ultimátum asegurando que su Gobierno no pondrá "más excusas" para justificar el retraso en el cumplimiento de sus obligaciones con La Haya y hará todo lo posible para entregar a Mladic a tiempo. No obstante, aseguró que ni él ni el primer ministro conocen su paradero, y acusó a las "fuerzas políticas del antiguo régimen" de "proteger" al líder serbobosnio porque "tienen miedo del futuro europeo de Serbia y quieren la suspensión del acuerdo de Asociación".

"Serbia todavía tiene algunas semanas para alcanzar la plena cooperación, hasta finales de marzo", dijo el comisario de Ampliación, Ollie Rehn. "Si Belgrado no alcanza la plena cooperación sin demora, no podremos evitar la interrupción y la suspensión de las negociaciones", destacó. También la ministra austriaca de Asuntos Exteriores y presidenta de turno del Consejo, Úrsula Plassik, insistió en que las autoridades serbias "tienen muy poco tiempo, hasta finales del mes que viene, para cooperar con el TPIY".

El comisario de Ampliación destacó que la UE está "firmemente comprometida" con la perspectiva europea de Serbia y Montenegro, y que las negociaciones del acuerdo de Estabilización, que se lanzaron en abril de 2005, están avanzando "bien" a nivel técnico y podrían concluir antes de final del año. "Sería lamentable que Serbia lograra ese objetivo porque no elimina el obstáculo de la falta de cooperación", apuntó, recordando que los últimos informes de la fiscal, Carla del Ponte, apuntan a un "deterioro" de esta cooperación.

"Ahora esperamos que Serbia alcance la plena cooperación sin demora, y ello debería llevar a la entrega de Mladic y el resto de acusados al TPIY", insistió Rehn. Se trata de una cuestión de "reconciliación, confianza, democracia y Estado de derecho", explicó. "Debemos estar seguros de que el Ejército serbio y las fuerzas de seguridad se encuentra bajo un control civil democrático".

Plassnik subrayó que se había enviado a Belgrado un mensaje "claro, conciso e inequívoco". "Esperamos un progreso sin demora importante hacia la plena cooperación. Si no se consigue, deberemos dejar en suspenso la negociación en vista a la nueva ronda prevista a principios de abril", afirmó.

En el mismo sentido se expresó el jefe de la diplomacia gala, Philippe Douste-Blazy, que sin embargo no quiso hablar de ultimátum. Se limitó a destacar que "hay que condicionar claramente la continuidad de las negociaciones del acuerdo de Estabilización a una cooperación total, efectiva e inmediata de las autoridades de ese país con el TPIY". "Mladic y (Radovan) Karadzic deben ser detenidos y entregados a La Haya, de ello depende el futuro europeo de los países de la región", señaló.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, se declaró "muy preocupado" por la falta de colaboración de Belgrado para arrestar a Mladic. "El mensaje tiene que ser que, a menos que países como Serbia y Montenegro cooperen con el TPIY y entreguen a los acusados de crímenes de guerra, no pueden esperar una plena cooperación de la UE a cambio", afirmó. A su juicio, Belgrado está dispuesto a cooperar con el TPIY, pero "se enfrenta a un personal de seguridad muy recalcitrante". Straw puso como ejemplo el caso de Croacia y de la detención del general Ante Gotovina, también acusado de crímenes de guerra, y pidió que se siga el mismo camino en el caso de Serbia y Montenegro. "Sólo cuando nos pusimos duros con el Gobierno croata, éste encontró fuerzas para ponerse duro con sus fuerzas de seguridad", dijo. El menos contundente fue el jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos, que señaló que es importante que Belgrado colabore con el TPIY, pero dijo que "al mismo tiempo también hay que animarles para que puedan sentirse arropados y motivados por la comunidad internacional". "En este tipo de situaciones, sobre todo para Serbia y Montenegro, que van a tener un año extremadamente complicado en el que se le va a exigir una serie de compromisos y responsabilidades importantes, también hay que animarles, hay que utilizar incentivos y también solicitudes de cumplimiento con la legalidad internacional", señaló.