12 de agosto de 2020
19 de julio de 2008

El depósito del que se sustrajeron 28 kilos de explosivos cerca de Lyon no contaba con autorización oficial

PARÍS, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

El depósito de la Seguridad Civil cercano a Lyon del que se sustrajeron en los últimos días 28 kilos de explosivos plásticos no contaba con autorización oficial ya que no se cumplían las normas de seguridad necesarias para ello y no había un sistema contra posibles intrusos.

Los explosivos, del tipo Semtex, se encontraban almacenados en un depósito anexo al centro de desminado de la Seguridad Civil en el Fuerte de Corbas, a las afuerzas de Lyon, pero, según fuentes judiciales citadas por los medios locales, "estos explosivos no tenían que estar almacenados allí, lo que explica la falta de vigilancia".

El prefecto de Policía de Ródano, Xavier de Fürst, confirmó que el Fuerte de Corbas no tenía autorización para almacenar este tipo de explosivos, muy utilizados por grupos terroristas y difíciles de detectar ya que no huelen. "El fuerte estaba previsto que pudiera recibir explosivos a finales de 2009 tras adoptar medidas de seguridad", señaló a la emisora RTL, precisando que no cumplía las medidas contra intrusos.

Según Fürst, "estos explosivos se encontraban probablemente allí desde principios de 2008". "Creo que el director del centro anticipó el hecho de que habría una autorización a finales de 2009 pero todavía no se habían adoptado las medidas de seguridad", añadió, considerando que seguramente "el centro de desminado consideró más cómodo almacenarlos allí". El prefecto aseguró que ni el alcalde, ni el ayuntamiento, ni la prefectura, "estaban al corriente" del depósito de explosivos.

Precisamente el alcalde de Corbas, Thierry Butin, expresó hoy su malestar por lo ocurrido. "El fuerte de Corbas no estaba a disposición del centro de desminado", señaló a Europe 1, ya que "había que hacer obras". El edil dijo estar "extremadamente sorprendido y enfurecido de que se pueda almacenar de la noche a la mañana productos tan peligrosos y sin ninguna protección".

La sección antiterrorista de la Fiscalía de París abrió ayer mismo una investigación nada más descubrirse el robo de los explosivos, que se cree que podría haberse producido hace varios días. De momento, las autoridades francesas no descartan ninguna opción, incluida la terrorista.

Por su parte, la ministra del Interior, Michèle Alliot-Marie, suspendió inmediatamente ayer al director del centro en el que se produjo el robo y ordenado una "investigación administrativa interna", ante los fallos de seguridad detectados.