3 de junio de 2020
9 de abril de 2020

Dimite el primer ministro designado y el presidente de Irak da el encargo ahora al jefe de los servicios de Inteligencia

Abdul Mahdi sigue en funciones desde su dimisión en noviembre por la falta de un nuevo Gobierno

Dimite el primer ministro designado y el presidente de Irak da el encargo ahora al jefe de los servicios de Inteligencia
El presidente de Irak, Barham Salí - -/IRAQI PRESIDENCY/DPA - ARCHIVO

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro designado de Irak, Adnan al Zurfi, ha presentado este jueves su dimisión tras no lograr un acuerdo para formar Gobierno, lo que ha llevado a la designación del jefe de los servicios de Inteligencia, Mostafá al Kazemi, como su sustituto.

Al Zurfi, quien recibió el encargo en marzo después de que Mohamed Allaui no fuera tampoco capaz de ensamblar un Ejecutivo, ha citado "razones internas y externas" sin especificar para argumentar su decisión, según ha informado la agencia iraquí de noticias NINA.

"Lamento lo que ha pasado con la tarea, tras todo el apoyo recibido de las masas de personas buenas y los hijos de nuestro paciente pueblo", ha dicho, antes de "disculparse ante todos los que habían confiado" en él.

"He estado intentando avanzar a la hora de hacer realidad el mandato que me fue confiado, que fue un gran honor y una gran responsabilidad, con el objetivo sagrado y fundamental de salvar Irak y devolverlo al camino correcto, a que sea un país estable e influyente a nivel árabe, islámico e internacional", ha manifestado.

Al Zurfi ha defendido que durante sus semanas intentando formar un Gobierno "estableció un inicio real para la política iraquí a través de alianzas productivas y fructíferas con otros países, organizó el trabajo de las fuerzas de la coalición, con un calendario para su retirada, e incrementó las capacidades de las Fuerzas Armadas".

En este sentido, ha apuntado que entre sus principales objetivos han estado "presentar una visión de rescate económico que termine con el sufrimiento de la población, elimine la corrupción, abra horizontes al aislamiento internacional y proteja la economía nacional de las sanciones internacionales, además de hacer rendir cuentas a los responsables de la muerte de manifestantes".

"Dejo el cargo con la conciencia tranquila, porque tanto yo como los que trabajaron conmigo lo hicimos duro y con el apoyo de algunas fuerzas políticas y buenas personas que quieren llevar a nuestro país a la seguridad, la estabilidad y la prosperidad", ha argüido.

"El pueblo iraquí merece disfrutar las cosas buenas del país y vivir libremente y con bienestar. Le deseo éxito a la persona que reciba el encargo de formar Gobierno en medio de las crecientes crisis que rodean a nuestro país y nuestro pueblo", ha dicho Al Zurfi.

Por último, ha negado en la rueda de prensa posterior a su mensaje que haya dimitido tras un acuerdo para que entre a formar parte del Ejecutivo de Al Kazemi, tal y como han recogido varios medios iraquíes.

Poco después, el presidente iraquí, Barham Salí, ha anunciado la designación de Al Kazemi como primer ministro designado y ha destacado que el nombramiento cuenta con un amplio consenso en el espectro político.

En sus primeras declaraciones tras la designación, Al Kazemi se ha mostrado "honrado y privilegiado" por el nombramiento y ha dicho que trabajará "incansablemente".

En un mensaje publicado en su cuenta en la red social Twitter, Al Kazemi ha destacado que "presentará a los iraquíes un programa y un Gobierno que trabajen para ellos, protejan sus derechos y lleven a Irak hacia un futuro próspero".

SIN MOCIÓN DE CONFIANZA

Al Zurfi ha anunciado su dimisión pocos días después de pedir al Parlamento que fijara una fecha para someter a su propuesta de Gobierno a una moción de confianza, algo que finalmente no ha tenido lugar por la falta de acuerdo.

El ya ex primer ministro designado recibió el encargo el 17 de marzo y desde entonces ha estado manteniendo contactos para perfilar su programa gubernamental de cara a lograr el apoyo de los parlamentarios.

Sin embargo, fuentes parlamentarias indicaron el domingo que Al Zurfi contaba con escasas posibilidades de éxito debido a la oposición de diversos bloques, entre ellos varios chiíes.

Irak se encuentra sumido en una grave crisis política y social a raíz de las protestas iniciadas en 2019 y que derivaron a finales de noviembre en la dimisión de quien por aquel entonces era primer ministro, Adel Abdul Mahdi, quien continúa en funciones.

Las movilizaciones contra la élite gobernante siguieron en las calles y a principios de febrero Salí encomendó a Allaui la formación de gobierno para intentar poner fin a la crisis.

Allaui tuvo hasta el 2 de marzo para completar la tarea, a la que finalmente renunció por los constantes desencuentros entre las distintas fuerzas políticas a la hora de conformar un Ejecutivo.

Cientos de personas han perdido la vida en el marco de las protestas, en su mayoría por la actuación de las fuerzas de seguridad y diversas milicias pro gubernamentales, tal y como han denunciado numerosas ONG desde el inicio de las movilizaciones.

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