12 de diciembre de 2019
21 de noviembre de 2019

Dolor y rabia en Bolivia por la muerte de ocho personas en la operación de desbloqueo de la planta de Senkata

  • Dolor y rabia en Bolivia por la muerte de ocho personas en la operación de desbloqueo de la planta de Senkata
La Defensoría del Pueblo de Bolivia sitúa en 32 los muertos por la violencia EUROPA PRESS

EL ALTO, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

Cientos de personas han velado a las ocho personas fallecidas este martes durante el desalojo de las inmediaciones de la planta de hidrocarburos de Senkata, en la localidad boliviana de El Alto.

"Lo que queremos es justicia. Pido por mi hermano y por todos los muertos que tenemos en este momento. Estoy bien afligido. No sé dónde acudir, porque en todos nuestros ministerios está ya dentro la lacra del Gobierno de Áñez", ha señalado Carlos Blanco, familiar de uno de los fallecidos.

Senkata fue bloqueada la semana pasada por seguidores del expresidente Evo Morales, que renunció al cargo el pasado 10 de noviembre y se exilió en México dos días después. Los manifestantes allí presentes reclamaban la renuncia inmediata de la autoproclamada presidenta interina Jeanine Áñez.

El cerco de Senkata provocó un grave desabastecimiento de combustible en la ciudad de La Paz, situada a una veintena de kilómetros. Este martes, un dispositivo compuesto por centenares de policías y militares se presentó en el lugar y consiguió la salida de unos 40 camiones cisterna de la planta.

Fallecidos en las protestas en El Alto

Poco después, se produjeron choques entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que destruyeron uno de los muros de la planta con explosivos.

"Mi hermano salía como todos los días a trabajar. Los militares lo asesinaron en el camino a su trabajo. Los militares del Ejército de este Gobierno de facto, golpista. Que ha entrado a asesinar gente. Nos están masacrando con armamento de última tecnología. Armamento mandado por Estados Unidos", ha apuntado Blanco.

Los familiares de las víctimas han velado a sus seres queridos en la Iglesia San Francisco de Asís, que se encuentra a unos diez minutos a pie de la planta de Senkata.

Centenares de personas han esperado en la puerta del templo, donde han pedido la renuncia de Áñez y han exigido justicia. Así, han acompañado cada féretro que entraba o salía del lugar, portando wiphalas, la bandera multicolor que representa a todas las comunidades indígenas de Bolivia, y también la bandera nacional.

La mayoría de los cuerpos habían sido cubiertos con la bandera de Bolivia, o ponchos. "Todos los alteños estamos acongojados por la actitud que tienen estos neoliberales. Masacrando a la gente pobre. Masacrando a la gente humilde. Masacrando a la gente que no está armada", ha comentado Severo Ochoa, cuñado de uno de los muertos.

Las autopsias se han estado realizando en el mismo espacio donde los familiares velaban a los suyos. Los forenses han levantado unas sábanas blancas y han llevado a cabo su trabajo. "Pedimos la cárcel para Áñez y para el ministro de Defensa Arturo Murillo, que es su cómplice. Es un mentiroso", ha criticado Ochoa.

Bolivianos velan a los fallecidos en las protestas

DISPAROS DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD

Murillo señaló el martes que los soldados del Ejército no habían disparado un solo proyectil, pero quienes se encontraban este miércoles en Senkata han asegurado que los militares sí habían abierto fuego.

"Esto recién empieza. Así me anden amenazando, de que me vayan a agarrar, quienes estamos dirigiendo y estamos en los bloqueos, no les tenemos miedo. Somos millones", ha subrayado Ochoa.

Los fallecidos, todos hombres, tenían edades comprendidas entre los 22 y los 37 años. A media tarde de este miércoles los forenses habían realizado las autopsias a dos de los ocho muertos, y habían determinado que murieron a causa de un impacto de bala.

"Si Áñez no se va, nos van a meter bala. Ahora dicen que elecciones. Las elecciones es todo mentira. Las elecciones van a ser un fraude y ellos van a ganar", ha expresado Mario Sullcani, seguidor de Morales.

"Lo que nos hicieron ayer fue una guerra. Esto ya pasó en 2003 en El Alto durante la guerra del gas. Hay francotiradores", ha añadido Sullcani.

En una plaza cercana, miles de personas han celebrado un cabildo abierto, volviendo a pedir la renuncia de Áñez. Están dispuestos a seguir movilizados hasta conseguir su objetivo.

Por otro lado, un juez ha determinado este miércoles la detención preventiva de siete personas que habían causado destrozos en la planta de Senkata.

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