22 de octubre de 2020
2 de febrero de 2020

Ecologistas ocupan una central térmica en construcción en el oeste de Alemania

Ecologistas ocupan una central térmica en construcción en el oeste de Alemania
Central térmica de Datteln 4, cerca de Dortmund, Alemania - CAROLINE SEIDEL/DPA

DORTMUND (ALEMANIA), 2 Feb. (DPA/EP) -

Activistas del grupo ecologista Ende Gelände han ocupado este domingo las instalaciones de la central térmica en construcción de Datteln 4, a las afueras de Dortmund. La central tiene previsto comenzar a funcionar el próximo verano.

La Policía ha informado de que 120 manifestantes irrumpieron en el lugar a través de una puerta rota. Los ecologistas han reclamado la acción y han asegurado que son 150 las personas involucradas. "Hasta ahora todo esto es pacífico. Espero que siga así", ha declarado una portavoz policial.

Los activistas desplegaron pancartas en dos de las instalaciones de carga de la central de carbón.

La planta de 1.100 megavatios comenzará a alimentar la red alemana pese a no estar en la línea de las recomendaciones de la comisión integrada por autoridades, activistas y el sector industrial para poner fin a la era del carbón en Alemania. Esta comisión recomendó que "las centrales eléctricas ya existentes pero que aún no están en funcionamiento" no sean conectadas.

Sin embargo, el Gobierno germano no incluyó esta recomendación en la ley que prevé el fin en 2038 del carbón como fuente de energía, aprobada la semana pasada.

El ministro alemán de Economía, Peter Altmaier, y Armin Laschet, el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, donde está ubicada la central de Datteln, defendieron la puesta en marcha de esta moderna planta y afirmaron que tiene más sentido cerrar antes las centrales eléctricas de carbón más viejas y contaminantes.

"No podemos permitir que Datteln 4 se ponga en funcionamiento. Vamos hacia un mundo que tendrá de cuatro a seis grados más (de temperatura media). Tenemos que cerrar todas las centrales eléctricas de carbón y no abrir una nueva", ha argumetnado una portavoz de Ende Gelände, Kathrin Henneberger.

Este mismo grupo ocupó el Bosque de Hambach, una zona de encinas centenarias que corría riesgo de ser talado para la explotación de lignito.

Henneberger explicó además que el carbón que se quema en la central Datteln 4 proviene del norte de Colombia y de Siberia, por lo que en su producción se violan los derechos humanos, se destruyen los ecosistemas y se reasienta a la población por la fuerza. "Lo llamamos 'carbón de sangre'", ha indicado Henneberger en referencia a los 'diamantes de sangre' congoleños.

Hace una semana, unos 350 manifestantes protestaron en Datteln bajo el lema "¿Datteln 4? ¡Conmigo, no!" con la participación de, entre otros, el movimiento Fridays for Future.

La central eléctrica de carbón Datteln 4 costó más de 1.500 millones de euros y está situada cerca de un canal entre el puerto interior de la ciudad de Dortmund y el puerto marítimo de Emden, en el norte de Alemania. Desde allí, el carbón puede ser transportado en barco directamente a la central eléctrica.

La construcción del Datteln 4 comenzó en 2007 y debía de haberse puesto en marcha ya en 2011, si no hubiese sido por una serie de omisiones y averías que demoraron la construcción.

Durante años, la obra estuvo paralizada debido a numerosas infracciones de la normativa de protección climática, de la naturaleza y de ruido, así como a los requisitos del plan de desarrollo regional, pero los fallos finalmente se rectificaron.

El operador de la central eléctrica, el grupo energético alemán Uniper, quiere continuar con este proyecto aunque ya anunció que todas sus otras centrales eléctricas de carbón serán cerradas en 2025.

Sin embargo, los activistas medioambientales no confían en esta promesa. Para organizaciones ambientales como BUND, Datteln 4 es un "asesino del clima" que emitirá hasta 8,4 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año.

Para leer más