26 de noviembre de 2020
8 de abril de 2006

EEUU.- La popularidad del presidente Bush cae hasta el 36%, según una encuesta

Apenas el 35% de los estadounidenses respaldan la gestión del presidente en la guerra en Irak

WASHINGTON, 8 Abr. (EP/AP) -

La popularidad del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y la de los congresistas republicanos muestra nuevos retrocesos, especialmente en lo que se refiere a la seguridad nacional, según un sondeo elaborado por AP-Ipsos a menos de siete meses de los comicios de noviembre, que muestra que la aprobación del presidente ha caído hasta el 36%.

Los líderes demócratas confían en que tomarán el control de las dos cámaras del Congreso en noviembre, mientras los republicanos dicen temer lo peor, a menos que el panorama político cambie rápidamente.

Sin embargo, los estrategas de ambos partidos destacan que tendrían que darse una serie de circunstancias para que los demócratas se hagan con el Congreso, incluyendo algunas relacionadas con reformas del sistema electoral y las actitudes de los votantes.

"Estos números asustan. Hemos perdido toda ventaja que alguna vez tuvimos", reconocía el analista republicano Tony Fabrizio. "La buena noticia es que los demócratas no tienen ningún plan. La mala noticia es que no lo necesitan", agregó.

En las próximas elecciones hay mucho más en juego que el futuro de los congresistas republicanos. Un Parlamento liderado por los demócratas enterraría los últimos vestigios del Gobierno de Bush y levantaría investigaciones profundas sobre la guerra en Irak, el caso de fuga de información en la CIA y las leyes de emergencia decretadas para combatir el terrorismo, entre otros asuntos.

En las últimas dos elecciones parlamentarias, los republicanos se hicieron con escaños apoyados en la fuerza de la popularidad de Bush y la percepción entre los votantes de que su partido era más fuerte que los demócratas para lidiar con la seguridad nacional.

Sin embargo, estas ventajas se han evaporado, según una encuesta realizada esta semana a 1.003 adultos por Associated Press y la firma internacional de sondeos Ipsos. Según el estudio, apenas el 36% del público aprueba la gestión de Bush, la cifra más baja en estudios AP-Ipsos. En la víspera de las elecciones presidenciales de noviembre de 2004, Bush tenía un respaldo de 47%, y dos años antes, en octubre del 2002, de 64% entre votantes inscritos.

Además, sólo el 40% de la población aprueba la política exterior del presidente y su estrategia contra el terrorismo, otra cifra sin precedentes, nueve puntos por debajo que el año pasado. Antes de las elecciones legislativas de 2002, el 64% apoyaba la diplomacia de Bush.

En concreto, apenas el 35% de los entrevistados respaldaban la manera con la que el presidente Bush está gestionando la guerra en Irak, la aprobación más baja registrada en una encuesta por Ap-Ipsos.

Los últimos presidentes reelectos, el demócrata Bill Clinton y el republicano Ronald Reagan, tenían porcentajes de aprobación superiores al 60% en esta etapa de su segundo período, según Gallup. Mientras el republicano Richard Nixon, ratificado en el poder en 1972, tenía poco más de 20% de popularidad a comienzos de 1974, antes de renunciar en el verano por el escándalo del Watergate.

MENOS APOYO PARA LOS CONGRESISTAS

Sin embargo, por malos que parezcan los números para Bush, los de los congresistas son peor. Así, sólo el 30% del público respalda el trabajo del Congreso, y la mayoría parece culpar de ello al liderazgo republicano.

En un margen 49-33, la muestra electoral favorece a los demócratas sobre el partido en el poder, ante la pregunta de quién debería liderar el Congreso. Estos 16 puntos son la ventaja más grande que el partido demócrata ha disfrutado en estudios AP-Ipsos.

En el tema de la seguridad nacional, largamente dominado por los republicanos, ahora aparecen empatados en 41% con los demócratas en cuanto a confianza de la población. Especialmente en el público masculino joven los demócratas aparecen sólidos en este asunto, según la encuesta Ap-Ipsos, que cuenta con un margen de error del 3%.

Además, los votantes le dan a los demócratas una ligera ventaja sobre cuál partido manejaría mejor la situación en Irak, un vuelco total al panorama en la víspera de la reelección de 2004.