1 de abril de 2020
21 de mayo de 2014

Familiares de partidarios de Hermanos Musulmanes condenados a muerte piden a Al Sisi que interceda por ellos

MENIA, Egipto, 21 May. (Reuters/EP) -

Los parientes de partidarios de Hermanos Musulmanes condenados a muerte en un juicio masivo han pedido al exjefe del Ejército Abdelfatá al Sisi, previsible ganador de las elecciones presidenciales de la próxima semana, que salve a sus familiares como prueba de su compromiso con la Justicia.

En abril, un juez de la región de Menia, al sur, condenó a muerte al líder de la organización islámica Hermanos Musulmanes y a 682 simpatizantes relacionados con el asesinato de un policía después de un breve juicio.

La sentencia ha sorprendido a la madre del acusado Yaser Atalá, que se ha mostrado conmocionada. La mujer sostiene que su hijo, como otros cristianos, está completamente en contra de los Hermanos Musulmanes y que respaldó al Ejército para expulsarlos del poder el año pasado. "Él es cristiano. No tenemos ninguna relación con estas cosas", ha confesado a Reuters la madre de Yaser.

Los aliados occidentales de Egipto y los grupos de Derechos Humanos que han condenado los juicios seguirán de cerca el caso para comprobar que Al Sisi promueve la democracia y el Estado de Derecho que ha prometido. Abdelfatá Al Sisi derrocó a Mohamed Mursi, primer presidente del país elegido de manera democrática y perteneciente al Partido Libertad y Justicia, vinculado a los Hermanos Musulmanes, después de una gran protesta contra su mandato.

El Gobierno ha dicho que respeta la independencia de la Justicia y niega haber interferido en las decisiones del tribunal. Aunque algunos altos cargos del Gobierno se han quejado en privado por la sentencia de muerte, Al Sisi no va a reconocer que influyó en la decisión de la Justicia.

El juez de los procesos masivos, Saeed Yousef, tiene ya una reputación por sus sentencias draconianas. En 2013, condenó a un hombre a 30 años de cárcel por robar ropa en una tienda y estar en posesión de un cuchillo, según han confirmado fuentes judiciales.

El mismo día que Atalá conoció su veredicto, el juez Yousef sentenció a muerte en otros 37 casos.

Las sentencias fueron parte de un juicio final de 529 partidarios de los Hermanos Musulmanes, condenados por el asesinato de un oficial de Policía en la localidad de Matai, cerca de Menia.

La violencia en Menia llegó poco después de que las fuerzas de seguridad atacaran a un campamento pro Mursi en El Cairo y mataran a cientos de personas en agosto del año pasado. Casi todas las comisarías de Menia fueron atacadas. Las iglesias también se han convertido en el objetivo de los radicales en respuesta al apoyo de los cristianos a Mursi.

El mayor juicio masivo en la historia moderna de Egipto ha reinstaurado el miedo en el país. Las autoridades han vuelto a recurrir al terror en todos los niveles del poder para atacar a los disidentes. La caída de Hosni Mubarak en 2011, tras treinta años de mandato autoritario en los que mantuvo el control sobre la oposición, incluidos los Hermanos Musulmanes, parecía llevar esperanzas de libertad al pueblo egipcio.

LOS ABOGADOS TAMBIÉN ESTÁN EN PELIGRO

La mujer del abogado Ahmed Eid, que ha representado a más de 65 acusados en el caso de Matai, ha denunciado que su marido fue encarcelado de repente, acusado de atacar una comisaría. Ahmed Eid se enfrenta a cadena perpetua.

Su mujer, Maha Sayed, ha asegurado que Eid no había respaldado la salida de Mursi, porque el líder islamista debería haber recibido más tiempo en nombre de la democracia.

"Ni iré ni votaré", ha dicho Maha Sayed. "El Gobierno y el país no me han dado mis derechos. Mis derechos han sido violados. Mi marido está detenido de manera errónea". Sayed ha confirmado que está esperando a la elección del presidente para expresar su malestar. "Él tendrá, seguro, un papel en el proceso judicial para ser justo. Si mi marido no estuviera encarcelado, votaría por Al Sisi".

Otros familiares de los acusados, como Ahmed Zaghloul, cuyo hijo Hatem, de 17 años, fue condenado a muerte junto con otros 36, tienen menos esperanza en que Al Sisi les ayude, incluso aunque afirme que existen irregularidades en el caso de su hijo. Hatem debería haber sido juzgado en un tribunal de menores bajo la ley egipcia, pero no fue así. "Temo que Al Sisi pudiera hacer algo contra esta gente", ha dicho Zaghloul, partidario de Mursi y un empleado de una compañía estatal de electricidad.

Al Sisi ha asegurado que los egipcios han terminado con los Hermanos Musulmanes, que no tienen espacio en la sociedad. Egipto sostiene que los Hermanos Musulmanes y otros grupos islámicos son una amenaza para su seguridad y las fuerzas de seguridad han encarcelado a miles de ellos. Esto ha incrementado los ataques de los milicianos islamistas que han matado a cientos de policías y soldados.

Mientras muchos esperan que las elecciones devuelvan la estabilidad a Egipto tras años de revueltas, otros temen que se acentúen las divisiones.

Omar Ahmed, el padre de Abdulá Omar Ahmed, acusado de estar relacionado con el asesinato de un policía cuando tenía 17 años, ha calificado las elecciones como una farsa. "No votaré a nadie. Ninguno de ellos podría ayudarme y es todo teatro. Solo confío en Dios. Quién quiera que gane, lo importante es que se declare a mi hijo inocente", ha dicho. "Mi convicción es que no debería votar a Al Sisi porque me engaña", ha añadido.

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