4 de diciembre de 2020
20 de diciembre de 2007

Francia.- "Estamos muy enamorados", dice Carla Bruni

Un duro análisis de 'Le Monde' critica el 'Sarko-Show' y acusa al presidente de instaurar la 'telecracia'

PARIS, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

"Estamos muy enamorados. Es una historia de verdad. No nos escondemos pero tampoco nos mostramos", dice Carla Bruni a quienes le piden explicaciones sobre su nuevo amigo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con quien apareció el pasado sábado 15 de diciembre en Disneyland París acompañado de su madre, Marisa Bruni Tedeschi, y de su hijo de seis años, Aurélien.

La frase de la ex modelo y cantante aparece en la revista 'Paris-Match', que ofrece en su portada una gran foto de Sarkozy en las dependencias del Elíseo para ilustrar un reportaje sobre la "intimidad del presidente".

Bajo el título 'Nicolas Sarkozy íntimo', el semanario perteneciente al grupo Lagardère, próximo al presidente galo, visita a lo largo de diez páginas de imágenes todas las estancias del Elíseo, desde el despacho presidencial a la alcoba, pasando por la cocina en la que se le ve desayunando con sus hijos o los jardines en los que hace 'footing' escuchando música de Charles Aznavour.

El reportaje describe la vida oficial y cotidiana del jefe del Estado desde el lunes 10 de diciembre hasta el sábado 15, el día en que, de repente, Sarkozy aparece, sonriente, en Disneyland con Carla Bruni sin ocultarse de la nube de fotógrafos que se encarga de inmortalizar el momento que luego copará las portadas de toda la prensa. ¿Y si se casaran?, se pregunta hoy la revista 'Voici' que parece encantada con la idea de contar como primera dama con una ex modelo.

Sarkozy y Bruni coincidieron el pasado 23 de noviembre durante una reunión sobre la piratería en internet celebrada en el Elíseo y cuatro días más tarde se vieron en una cena en casa del publicista Jacques Séguéla, en la que supuestamente surgió el romance. Según 'Voici', próximos al presidente sostienen que Sarkozy podría pedir la mano de la italiana después de que ambos se hayan reunido ya con sus respectivas familias.

El tratamiento mediático que el presidente está dando a este idilio y, en general a su vida privada, está generando un vivo debate en Francia sobre la delgada frontera entre lo público y lo privado de los personajes públicos. Hoy, el vespertino 'Le Monde' dedica un demoledor análisis al modo en el que Sarkozy instrumentaliza su vida privada.

UN NUEVO CULEBRON

"Hace apenas dos meses, el estudio Sarkozy rodaba el último episodio de 'Mujeres desesperadas en El Elíseo' y como en todo culebrón televisado llega un momento, cruel, en el que alguien tiene que desaparecer y fue Cécilia, la heroína, quien se fue (...). Tras unas semanas de tanteos y ensayos, el mismo estudio acaba de lanzar una nueva serie: 'Más bella la vida en El Elíseo'. El decorado es el mismo, el personaje principal también pero a su lado, Carla ha sustituído a Cécilia", comienza diciendo 'Le Monde'.

Repasa el diario los 'golpes de efecto' de Sarkozy, como la liberación de las enfermeras búlgaras, el rescate de las azafatas españolas del Chad, los encuentros con los ferroviarios en huelga o los alardes de virilidad durante la enganchada que tuvo cuando visitó a los pescadores bretones que protestaban por la subida del precio del petróleo.

"Con un innegable sentido del espectáculo, el jefe del Estado multiplica estos episodios, utiliza los resortes clásicos del poder, del dinero y del sexo y se reserva el papel de héroe de corazones", añade. "El único problema --prosigue-- es que no estamos en una serie de televisión, sino en la realidad, en la cumbre de la República francesa, a la cabeza de la séptima potencia mundial".

Así, el rotativo considera que Sarkozy ha transformado la función presidencial seguramente mucho más que todos sus predecesores y todas las revisiones constitucionales desde hace casi medio siglo, pero que ha hecho saltar por los aires "la imagen, la práctica y los valores".

Critica, en definitiva, que haya borrado sin dudar la frontera entre vida pública y privada en beneficio de una "extravagante mezcla de géneros donde las penas y alegrías presidenciales se ofrecen como pasto al pueblo", y le acusa de querer transformar a los ciudadanos en espectadores del 'Sarko-Show'.

"En resumen, reemplazar la democracia por la telecracia, tiene sus riesgos. Incluso para el presidente, condenado a hacer cada vez más para un país transformado en magnífico juguete del niño-rey", concluye el diario.