14 de octubre de 2019
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  • 12 de marzo de 2008

    Francia.- Una mujer francesa reclama a la justicia su derecho a morir dignamente

    PARÍS, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

    Chantal Sébire, una madre de familia de 52 años desfigurada por un tumor, ha presentado en el Tribunal de Dijon (centro de Francia) una petición para poder morir dignamente y ejercer el derecho a la eutanasia. Se trata de la primera vez que la justicia asume una demanda de este tipo desde la ley de 2005 sobre el derecho de los enfermos, según informa 'Le Figaro'. El abogado de la demandante, Gilles Antonowicz, considera la petición "excepcional pero legítima".

    Antigua profesora y madre de tres hijos, Sébire padece un esthesioneuroblastoma, un raro tumor evolutivo en la cavidad nasal que la desfigura y le provoca un intenso dolor. Después de haber acudido a un programa de televisión para reclamar que "se le acompañe dignamente a la muerte", el pasado viernes llevó su caso a la Asociación para el derecho a morir dignamente.

    Su abogado cree que, de aplicarse la llamada ley Léonetti de 22 de abril de 2005, que reconoce a los enfermos terminales el derecho a rechazar un tratamiento y aliviar su sufrimiento, Sébire sólo tiene una posibilidad: pedir la sedación terminal, es decir, entrar en un coma artificial sin comida ni agua hasta la muerte, una opción a la que ella se niega porque le parece una "agonía indigna".

    Para el letrado, la ley, a fuerza de querer satisfacer a todo el mundo, adolece de ambigüedades, porque legaliza la eutanasia pasiva y el suicidio médico asistido, pero sólo bajo una modalidad. La demanda presentada ante el tribunal de gran instancia de Dijon es una primicia jurídica desde que se adoptó la ley Léonetti.

    Chantal Sébire quiere beneficiarse de un "suicidio médico asistido según un método que ya existen en países como Bélgica, Holanda o Suiza". En la práctica, su petición es que se le permita a un médico administrarle Penthotal de manera voluntaria para que tomarlo cuando ella misma decida.

    "Pido al tribunal respetar la dignidad de la persona", explica Antonowicz, amparándose en el código francés de Salud pública. La enferma ya envió la semana pasada una carta al presidente Nicolas Sarkozy reclamándole completar la ley Léonetti.