11 de diciembre de 2019
31 de enero de 2008

Francia.- La popularidad de Sarkozy sigue cayendo en picado

PARIS, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

La popularidad del presidente francés, Nicolas Sarkozy, sigue cayendo en picado y alcanza este mes su cuota más baja desde que llegó al Elíseo, según un sondeo realizado por TNS-Sofres para el diario conservador 'Le Figaro'.

El estudio pone de manifiesto una caída de ocho puntos en un mes en el nivel de confianza que los franceses otorgan al jefe del Estado. También baja, pero menos, la popularidad del primer ministro, François Fillon. El barómetro de Sofres confirma así la tendencia de sondeos anteriores.

Los franceses que dicen confiar en Sarkozy son ahora el 41% cuando hace un mes eran el 49% y la percepción negativa que dicen tener del presidente de la República aumenta en todos los tramos de edad, aunque es más evidente el desencanto entre los jóvenes (le hacen perder 13 puntos) y las personas mayores de 65 años, que le arrebatan ocho puntos porcentuales de popularidad.

Si se tiene en cuenta la variable socioprofesional, son las profesiones intermedias, con un 32% de confianza, es decir 14 puntos menos que hace un mes, y los obreros, con un 34% y una bajada de 11 puntos, los que más contribuyen al descalabro en la popularidad de Sarkozy.

Desde el punto de vista político, la crítica más fuerte viene de mano de la izquierda porque sólo el 16% le valora positivamente, esto es 13 puntos menos que en el anterior barómetro. Entre los electores de centro son el 35% quienes le puntuan bien, lo que supone una caída de 13 puntos. Sarkozy conserva todavía un suelo sólido entre los suyos, con un nivel de satisfacción del 89%.

En cuanto a la situación de François Fillon, el primer ministro también baja dos puntos, del 45% al 43%, pero los franceses siguen teniendo más confianza en él que en Sarkozy. Entre los motivos que pueden justificar el estado de la opinión pública francesa, la percepción de que el Gobierno no se ocupa de manera prioritaria de la subida de precios, el paro o el poder adquisitivo.

Este tenso clima político y social se une a un pesimismo creciente como lo refleja el hecho de que el 68% de los franceses piensa que "las cosas irán peor".