15 de octubre de 2019
  • Lunes, 14 de Octubre
  • 12 de agosto de 2019

    El futuro es femenino y joven

    • El futuro es femenino y joven
    Una niña mira una tabletPLAN INTERNATIONAL - ARCHIVO

    MADRID, 12 (Por Lara Martínez, directora de comunicación e incidencia política de Plan International)

    En el planeta hay 1.800 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años. Son el 24% de la población global. Esto significa que en todo el mundo hay unos 900 millones, aproximadamente la mitad, de niñas y mujeres jóvenes exigiendo su poder, su libertad y su representación en todas las esferas de la sociedad.

    La mayoría de las niñas y jóvenes de todo el mundo querrían llegar a ser líderes, pero 9 de cada 10 consideran que tendrían que enfrentarse a la discriminación y el acoso si llegaran a ocupar puestos de liderazgo.

    Asimismo, el 93% siente que las mujeres que lideran experimentan contacto físico no deseado; una percepción que se incrementa entre las mujeres jóvenes que ya cuentan con experiencia en este ámbito.

    Así lo revelaba el informe 'Tomamos la iniciativa: niñas y mujeres jóvenes cambian los rostros del liderazgo', en el que Plan International analiza las aspiraciones de liderazgo de 10.000 chicas de 19 países y revela las barreras que enfrentan en los diferentes ámbitos de la sociedad para cumplir sus metas.

    Las chicas saben de sus derechos, sus capacidades y su poder, pero también, desgraciadamente, son conscientes de las barreras porque las ven y enfrentan cada día. Allí donde son más visibles, en la política, solo el 22,8% de los parlamentarios son mujeres, y tan solo hay un 5% de alcaldesas en todo el mundo. Solo un 1,65% de los parlamentarios son veinteañeros y un 11,87% están en la treintena.

    La Girls Advocacy Alliance (GAA) es un proyecto de Plan International en India, Nepal, Bangladés, Filipinas, Etiopía, Kenia, Uganda, Ghana, Liberia y Sierra Leona, iniciado en 2016, que trabaja con las propias jóvenes para apoyarlas en la defensa de sus derechos en todos los niveles de la sociedad y crear oportunidades para su participación.

    Mellicentia es de Sierra Leona, tiene 17 años y la determinación de trabajar para mejorar el futuro de miles de niñas y mujeres en su país. Como parte de la GAA, lucha contra la exclusión económica, la violencia sexual y los embarazos adolescentes. Hace un año, impresionó al Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas con su discurso.

    Es muy activa en su comunidad, un barrio a las afueras de Freetown, en el que se encarga de hablar con los padres de las niñas que no van a clase o con las madres adolescentes que creen que ya no podrán volver a estudiar.

    No obstante, el activismo de Mellicentia ha encontrado resistencias. Ha recibido incluso amenazas cuando ha sacado temas sensibles a debate. "Es parte de esta línea de trabajo", asegura. Resignada, ella sigue trabajando para llegar a ser abogada de Derechos Humanos.

    Aunque es una de sus mayores aspiraciones, para las niñas y las mujeres jóvenes de todo el mundo llegar a ser líder lleva implícito sufrir discriminación y acoso, independientemente del país en el que se encuentren: Estados Unidos, India, Sierra Leona, España o Japón.

    Nuestro movimiento global Girls Get Equal busca que todas las niñas sean vistas, escuchadas y representadas en condiciones de igualdad. Queremos que todas las niñas y mujeres jóvenes puedan crecer siendo miembros activos de sus sociedades, libres e iguales, y que estén representadas en los lugares de toma de decisión, en todos los niveles y esferas, desde la ciencia al arte, pasando por la política o las instituciones académicas.

    No podemos permitir que ellas se queden atrás en sectores de futuro, como la economía digital, donde la brecha de género se agranda. Según un estudio de DigitalES, solo el 3% de las tituladas superiores en España lo son en carreras tecnológicas y solo hay un 2% de trabajadoras en el sector digital.

    Plan International participa en el proyecto europeo Women4IT, que busca soluciones innovadoras para desarrollar las competencias digitales de niñas y jóvenes en riesgo de exclusión e incorporarlas al mercado laboral. Además, pretende concienciar sobre la brecha digital de género y promover nuevas alianzas para aumentar la presencia de niñas y mujeres en la agenda digital.

    EL FUTURO ES FEMNINO

    DAR VOZ A UNA GENERACIÓN

    ¿Cómo vamos a resolver nuestros mayores desafíos, desde la desigualdad de género a la revolución tecnológica o el cambio climático, si dejamos fuera de la toma de decisiones a las jóvenes? Necesitamos dar poder a una generación de Gretas, de Malalas, de jóvenes activistas que se movilizan, hacen oír su voz, exigen sus derechos y llaman la atención del mundo sobre el planeta que les estamos dejando.

    Necesitamos más referentes, más visibles. Y ellas necesitan nuestro apoyo para saber que no están solas en su lucha. En 2016, la organización FRIDA entrevistó a 1.500 organizaciones lideradas por niñas y mujeres y más de la mitad reconoció sentirse insegura por el trabajo que hacía.

    Al ritmo actual de cambio, tardaremos 100 años en conseguir la paridad en la participación política y 217 años para alcanzar la igualdad real en el mercado de trabajo. Si no actuamos de forma urgente, las próximas generaciones de niñas también desistirán en su ambición de ser líderes e influir en el trabajo, la política, la comunidad y la vida familiar.

    Estamos a tiempo de apoyar a esta generación de mujeres jóvenes para asegurar un futuro justo, sostenible e igualitario, antes de que sea demasiado tarde.