21 de febrero de 2019
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    Gina Haspel, la candidata de Trump para dirigir la CIA, no eliminó ninguna grabación de tortura según la agencia

    Gina Haspel, la candidata de Trump para dirigir la CIA, no eliminó ninguna grabación de tortura según la agencia
    REUTERS / HANDOUT .

    WASHINGTON, 21 Abr. (Reuters/EP) -

    Una revisión interna de la CIA realizada en 2011 absolvió a la actual elegida por el presidente estadounidense Donald Trump, Gina Haspel, de cualquier tipo de responsabilidad por la destrucción de una serie de grabaciones en las que se mostraba las duras condiciones en las que se interrogó a un sospechoso de pertenecer a Al Qaeda.

    La agencia de seguridad ha publicado este sábado un memorándum en el que explica que Haspel no tuvo nada que ver con dichas grabaciones ni cuestionarios, como respuesta a las inquisiciones por parte parlamentarios democrátas que habían exigido conocer más datos sobre la actividad de Haspel en la CIA, con el objetivo de frustrar su nominación como candidata.

    La candidatura de Haspel para ser la primera directora mujer de la CIA se ha enfrentado a una enorme cantidad de escrutinio debido a sus implicación en programa de interrogación especialmente utilizado para sospechosos de terrorismo, que muchos sectores consideran tortura.

    "No he encontrado ningún tipo de falta en la actuación de la señora Haspel", escribió en el informe redactado en 2011 Michael Morell, el por aquel entonces vicepresidente de la CIA.

    "He concluido que actuó apropiadamente en función de su puesto". añadió Morell en el escrito. Uno de los temas a debate era la supuesta decisión tomada por Haspel o alguien de la directiva de destruir las grabaciones que mostrarían cómo el detenido Abu Zubaydeh sufrió 'waterboarding' a manos de oficiales del Ejército de Estados Unidos.

    La técnica de 'waterboarding' es una forma de tortura que consiste en echar grandes cantidades de agua directamente a la cara del sujeto, con el objetivo de asfixiarle poco a poco y por lo general, forzar una confesión.

    Dentro de las altas esferas de la CIA se ha dicho en repetidas ocasiones que Haspel fue la responsable de redactar un informe en el que se solicitaba borrar las cintas de grabación por orden de su superior, creyendo que la directiva ya tenía constancia del hecho.