21 de marzo de 2019
17 de mayo de 2014

El Gobierno turco espera que suban hasta 300 los muertos en la mina

El Gobierno turco espera que suban hasta 300 los muertos en la mina
OSMAN ORSAL / REUTERS

MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

   El ministro de Energía turco, Taner Yildiz, ha situado este viernes en 292 la cifra confirmada de fallecidos por el peor desastre minero en la historia del país y ha desmentido las informaciones que apuntan a que centenares de personas continúan atrapadas en el interior de la mina de Soma.

   Yildiz ha confirmado que los equipos de rescate han conseguido sacar los cuerpos de otras ocho personas, con lo que la cifra actual de fallecidos confirmados ha ascendido a 292, aunque ha precisado que la cifra final podrá ascender a los 300 fallecidos, según ha informado el diario turco 'Hurriyet'.

   "Digo esta cifra basándome en los testimonios de las familias y en los documentos proporcionados por la compañía. Hemos visto que había trabajadores que entraron de nuevo en la mina durante el cambio de turno. Hay dos o tres trabajadores sobre los que no tenemos certeza. Pero al menos hemos anunciado el número más alto. Esperamos que el número final esté por debajo", ha afirmado.

   En este sentido, el ministro ha criticado a los periodistas que han asegurado durante los últimos días que en la mina permanecen atrapadas centenares de personas. "Algunos han sido muy ansiosos asegurando que había centenares de atrapados. Les miro con vergüenza", ha asegurado.

CRÍTICAS Y MANIFESTACIONES

   La tragedia en la mina de Soma ha generado numerosas protestas por parte de la población turca, que han ido aumentando a medida que se conocía la magnitud del desastre. Las críticas han ido dirigidas hacia los empresarios mineros pero también contra el Gobierno liderado por Recep Tayyip Erdogan, al que acusan de ser demasiado laxo en la aplicación de las leyes.

   La Policía ha empleado un cañón de agua y gases lacrimógenos este viernes para dispersar a varios miles de manifestantes que se habían congregado en Soma. "Ningún carbón puede calentar a los hijos cuyos padres murieron en la mina", rezaba una pancarta escrita a mano que portaban manifestantes.