15 de septiembre de 2019
17 de octubre de 2009

El Gobierno 'de facto' asegura que sigue el diálogo

TEGUGIGALPA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno 'de facto' de Honduras aseguró este viernes que continuaba el diálogo con los delegados del mandatario depuesto Manuel Zelaya, a pesar de que éste rechazara este viernes la propuesta del Gobierno de Micheletti de que sea la Corte Suprema la que decida su restitución.

"Seguimos en el diálogo todo el tiempo que sea necesario. El Gobierno ofrece toda las disposiciones y garantías para que la mesa de diálogo se prolongue", declaró el ministro de la Presidencia del Gobierno 'de facto', Rafael Pineda Ponce.

Sin embargo, desde Bolivia, donde asiste a la VII Cumbre de la Alianza Boliviariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la canciller del Gobierno de Zelaya, Patricia Rodas, garantizó que el diálogo había fracasado y quedaba "definitivamente roto", por la "intransigencia" del Gobierno de Micheletti de no aceptar el regreso al poder de Zelaya.

"Esta tarde el proceso de diálogo, iniciado por la OEA a instancias de nuestros cancilleres, ha sido definitivamente roto y la intransigencia de la dictadura lo hizo fracasar en su parte medular", dijo Rodas en informaciones de los medios locales recogidas por Europa Press.

DISCREPANCIAS

Los negociadores de Zelaya rechazaron una propuesta de Micheletti, para que sea la Corte Suprema la que decida sobre su vuelta al poder, e insistieron en que sea el Congreso el que tome esa decisión, aunque consultando a la Corte si lo considera necesario. "La propuesta que recibimos después de esperar durante tres largas horas (...) es absolutamente inaceptable", declaró Víctor Meza, negociador de Zelaya.

Ambas partes señalaron que continuarán en la mesa del diálogo, en la que según Vilma Morales, negociadora de Micheletti, se ha avanzado en un 95 por ciento. "Naturalmente el Gobierno ofrece toda la disposición y todas las garantías para que la mesa de diálogo se prolongue", dijo, por su lado, Pineda.

El diálogo partió de una propuesta del presidente costarricense y mediador del conflicto, Oscar Arias, que incluye devolver el poder a Zelaya, derrocado en un golpe militar a finales de junio y refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa bajo amenaza de ser arrestado si sale de la sede.