25 de abril de 2019
1 de julio de 2014

HRW asegura que el asesinato de los tres jóvenes israelíes podría considerarse un "crimen de guerra"

NUEVA YORK, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este martes que el asesinato de los tres jóvenes israelíes secuestrados el pasado 11 de junio cerca del asentamiento de Kfar Etzion, en Cisjordania, podría considerarse un "crimen de guerra" si fue cometido por un grupo armado, al tiempo que ha asegurado que este homicidio es un hecho "injustificable" y "deplorable".

Israel ha atribuido al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) la autoría de este rapto pero el grupo islamista no ha confirmado tal extremo. La autoría del secuestro continúa sin aclararse aunque varios grupos terroristas la han reivindicado.

El pasado 26 de junio, las autoridades israelíes publicaron los nombres de los dos palestinos sospechosos del secuestro, ambos relacionados con Hamás. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que "Hamás es responsable" del rapto y que "pagará" por lo que ha hecho. Por su parte, la organización ha negado su implicación.

Las fuerzas de seguridad israelíes ya han comenzado su ofensiva y, supuestamente, la noche del 30 de junio desalojaron las viviendas de los dos sospechosos, Marwan Qawasme y Amer Abu Aisha, y detonaron explosivos que dañaron la casa de Qawasme, cerca de Hebrón.

HRW también ha condenado este "castigo colectivo" impuesto por el Gobierno israelí a las familias de los sospechosos palestinos, que ni siquiera han sido acusados oficialmente. La directora de HRW en Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson, ha aclarado que "el asesinato de tres adolescentes es horrible, pero no justifica los abusos por parte de las fuerzas israelíes" y ha pedido al Ejército de Israel que responda "de acuerdo con sus obligaciones legales internacionales".

Los tres jóvenes secuestrados, Eyal Yifrach, de 19 años, y Gil'ad Shaer y Naftali Frenkel, de 16, desaparecieron la noche del 11 de junio cuando hacían autostop para volver a casa. Uno de ellos llamó a la Policía para informar de que les estaban secuestrando. Sus cuerpos aparecieron el 30 de junio en una fosa cerca de Hebrón y, según las primeras investigaciones, fueron asesinados poco después del secuestro.

"Secuestrar y matar civiles siempre es un delito injustificado", ha dicho Whitson. "Es horrible que las víctimas en este caso incluyan niños", ha concluido.