1 de diciembre de 2020
21 de octubre de 2020

HRW denuncia la inacción del Gobierno de Canadá ante el impacto del cambio climático en los pueblos originarios

HRW denuncia la inacción del Gobierno de Canadá ante el impacto del cambio climático en los pueblos originarios
Miembros de los pueblos originarios de Canadá en una protesta - DARRYL DYCK / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO - ARCHIVO

Acusa a Ottawa de no hacer esfuerzos para reducir sus emisiones pese a las consecuencias devastadoras en los indígenas del país

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El cambio climático está afectando de forma particular a los pueblos originarios de Canadá, uno de los diez principales países emisores de gases contaminantes del mundo, sin que el Gobierno esté adoptando medidas de apoyo adecuadas para que estas comunidades puedan adaptarse a la pérdida de sus fuentes tradicionales de alimento, según ha denunciado Human Rights Watch (HRW), que también reprocha a Ottawa que no cumpla con su parte en la reducción de los gases de efecto invernadero.

En su último informe, "'Mi miedo es perderlo todo': La crisis climática y el derecho de las naciones originarias a la comida en Canadá', HRW documenta cómo el cambio climático está reduciendo las fuentes tradicionales de alimento de estos pueblos, haciendo subir el coste de las alternativas importadas y contribuyendo a un creciente problema de inseguridad alimentaria y su consiguiente impacto negativo en la salud.

Según resalta la ONG, Canadá se está calentando a un ritmo que es más del doble de la media mundial, mientras que en el norte del país el ritmo es hasta tres veces más rápido. Además, el hecho de que figure entre los diez países más contaminantes hace que, pese a su pequeña población --unos 37 millones de habitantes--, sus emisiones per cápita sean entre tres y cuatro veces la media mundial.

Para elaborar su informe, la ONG ha entrevistado a más de 120 personas, incluidos miembros de los pueblos originarios, así como trabajadores de la salud, educadores y expertos medioambientales y de salud mental entre otros, en Yukon, el noroeste de la Columbia Británica y el norte de Ontario, además de analizar estudios sobre la materia.

En las tres áreas analizadas, sus residentes han denunciado una drástica reducción en la cantidad de alimentos que recolectan y mayores dificultades y peligros relacionados con cultivar alimentos.

IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN SU HÁBITAT

Dichos cambios se ven motivados de forma significativa por el impacto que está teniendo el cambio climático en su hábitat, incluido el deshielo, incendios más frecuentes e intensos, temperaturas del agua más cálidas, cambios en las precipitaciones y el nivel del agua y una climatología impredecible, ha explicado HRW.

En la actualidad, las familias se ven obligadas a completar su dieta comprando alimentos, pero normalmente las tiendas están lejos y los precios de los alimentos más nutritivos resultan prohibitivos para ellas.

Como consecuencia de ello, compran alimentos más asequibles pero menos nutritivos, lo que se suma a sus problemas de salud resultado de la histórica marginación de esta población y su escaso acceso a atención sanitaria en las zonas rurales y remotas en las que habitan, precisa el informe. Los más afectados por estas circunstancias son niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas.

"El cambio climático está provocando crecientes niveles peligrosos de pobreza alimentaria entre las naciones originarias", lamenta Katharina Rall, investigadora medioambiental de HRW. "Al incumplir sus compromisos de reducción de emisiones, Canadá está contribuyendo a la crisis climática mundial que, dentro de sus fronteras, se está dejando sentir más entre los pueblos indígenas que viven de la tierra", subraya la experta.

INSUFICIENTE APOYO DE LAS AUTORIDADES

HRW sostiene que el acceso a una comida adecuada y suficiente conforme a las tradiciones culturales es un componente esencial de los derechos a la salud y la alimentación. Asimismo, denuncia que las autoridades provinciales y federales no están haciendo lo suficiente para apoyar los esfuerzos que las propias comunidades realizan para afrontar este desafío, como redes para compartir alimentos.

Según la ONG, las políticas federales sobre cambio climático han ignorado en gran medida el impacto que este fenómeno está teniendo en los pueblos originarios del país. Los subsidios, recursos sanitarios y otro tipo de recursos necesarios para responder a menudo no están disponibles, son insuficientes o no llegan a quienes más los necesitan, lamenta el informe.

Por ejemplo, el programa gubernamental Nutrición Norte ofrece subsidios la transporte de alimentos nutritivos desde vendedores registrados del sur, pero las opciones alimentarias saludables en las tiendas siguen estando fuera del alcance de los bolsillos de muchos de los que viven en comunidades remotas.

HRW también reprocha al Gobierno de Justin Trudeau que no está cumpliendo con su parte en los esfuerzos a nivel mundial frente al cambio climático. Así, el país no ha fijado adecuadamente objetivos ambiciosos de reducción de las emisiones de dióxido de carbono conforme al objetivo de mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 1,5 grados centígrados y tampoco está encaminado a cumplir con sus propios objetivos.

En lo que se refiere a los gobiernos provinciales y territoriales, según HRW, su respuesta varía. En el caso del gobierno de Yukon, se ha comprometido observar y hacer seguimiento de la inseguridad alimentaria y ha reconocido la necesidad de abordar el impacto singular que está teniendo en los pueblos indígenas.

Por su parte, el de Ontario, ha procedido a cancelar numerosos programas de adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático que beneficiaban a los pueblos originarios.

En el caso de la Columbia Británica, ha colaborado con estas comunidades para desarrollar una estrategia de adaptación al cambio climático pero aún no ha desvelado los detalles de la misma. Según HRW, ninguno de los tres territorios ha hecho avances significativos en lo relativo a la reducción de sus propias emisiones.

"Si Canadá no aumenta urgentemente sus esfuerzos para reducir las emisiones, seguirá fomentando la crisis climática mundial que ya está teniendo un impacto desproporcionado en los pueblos originarios", advierte Rall. "El Gobierno también debería ofrecer con urgencia apoyo financiero y técnico a las naciones originarias que ya están enfrentándose a los impactos devastadores del cambio climático", reclama la investigadora de HRW.

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