15 de septiembre de 2019
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    HRW denuncia que la Policía y bandas criminales mataron a 37 personas en 2017 durante el periodo electoral

    Exige a las autoridades kenianas que investiguen las muertes de manifestantes causadas por agentes y bandas

    HRW denuncia que la Policía y bandas criminales mataron a 37 personas en 2017 durante el periodo electoral
    REUTERS / GORAN TOMASEVIC

    MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

    La Policía y bandas criminales mataron entre septiembre y noviembre de 2017, durante el periodo electoral para la repetición de las elecciones presidenciales, a un total de 37 personas, según ha puesto de manifiesto una investigación realizada por Human Rights Watch (HRW) basándose en testimonios de testigos y víctimas de la violencia.

    De estas 37 muertes, las fuerzas del orden son responsables de 23, la mayoría de ellas de simpatizantes de la oposición, mientras que las bandas lo son de, al menos, 14, según la ONG. La organización ha señalado que la mayoría de las muertes se produjeron cuando la Policía se enfrentó a los manifestantes, aunque también hubo casos en los que los agentes dispararon a transeúntes y a grupos de jóvenes.

    HRW ha puesto el foco sobre cómo la mayor parte de las víctimas recibieron un disparo a bocajarro de un fusil de gran calibre.

    Para llegar a dichas conclusiones, HRW ha entrevistado a 67 personas, incluyendo familiares de las víctimas, testigos, activistas defensores de los Derechos Humanos, líderes de comunidades y policías. La ONG también ha examinado registros hospitalarios e informes del jefe de Patología del Gobierno sobre las causas de la muerte en cada caso, entre otras cosas.

    "Las autoridades kenianas deberían investigar de manera urgente estas y otras muertes que han sido documentadas durante el periodo electoral y asegurarse de que los responsables de las mismas rinden cuentas", ha manifestado la organización.

    Kenia vive un escenario de inestabilidad política desde 2017. El país celebró unas elecciones presidenciales el 8 de agosto, pero el Tribunal Supremo anuló los resultados y los comicios se repitieron el 26 de octubre. El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, se alzó vencedor, pero su rival, el opositor Raila Odinga, se negó a reconocer su victoria y ha llegado a celebrar una toma de posesión alternativa hace varias semanas.

    Las fuerzas del orden comenzaron a responder a las protestas de los opositores en noviembre, según la organización. La ONG ha criticado las operaciones que la Policía realizó en determinadas fechas, en las que los agentes se dedicaron a ir casa por casa en los grandes bastiones de la oposición y herir y disparar a decenas de personas.

    Dichas fechas incluyeron, por ejemplo, el 20 de noviembre, cuando el Tribunal Supremo decidió mantener la victoria de Kenyatta tras la repetición de los comicios o el 28 de noviembre, cuando Kenyatta asumió el cargo tras ser reelegido.

    HRW ha recordado que "de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, la Policía puede dispersar reuniones ilegales o violentas, pero debe evitar el uso de la fuerza y si eso no es posible, usarla solo lo mínimo necesario".

    CRITICA LA LENTITUD DE LA JUSTICIA KENIANA

    Según la organización, "las autoridades kenianas se han mostrado muy lentas a la hora de investigar las muertes documentadas", aunque sí que es verdad que la Autoridad de Supervisión Independiente de Vigilancia Policial (IPOA), encargada de la supervisión de las acciones de la Policía, ha recomendado que se investiguen las muertes de dos de las personas que han perdido la vida durante los periodos electorales: Samantha Pendo, de seis meses, y Stephanie Moraa, de nueve años.

    A su vez, la IPOA ha aconsejado que se impongan acciones disciplinares a los comandantes que estaban al mando el día en el que la casa de Pendo fue asaltada. Sin embargo, las autoridades kenianas han ignorado las denuncias de HRW y otros organismos y que ni han reconocido que se han producido muertes ni han solicitado que estas se investiguen.

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