26 de abril de 2019
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  • 9 de marzo de 2014

    La huelga del servicio de recogida de basuras de Río de Janeiro concluye tras ocho días con un aumento salarial

    BRASILIA, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

    La huelga del servicio de recogida de basuras de Río de Janeiro ha llegado a su fin este sábado por la noche tras ocho días de paro y varias toneladas de desperdicios acumulados en la ciudad brasileña durante las celebraciones del Carnaval tras acordar con el gobierno un aumento salarial del 37 por ciento.

    El acuerdo, rubricado por el comité de huelga de los trabajadores de recogidas de basura y el gobierno de Río de Janeiro, contempla un incremento del salario base de 803 reales brasileños (247 euros) a 1.100 (338 euros). En las negociaciones, que en la jornada del sábado se han prolongado más de cuatro horas, también han intercedido representantes del Ministerio de Trabajo y del Tribunal Regional del Trabajo.

    En el acuerdo, el gobierno local también se compromete a desestimar despidos, como medida de represalia a los ocho días de huelga. La empresa Comlurb había anunciado previamente el despido de 300 huelgistas y la reducción del bono para comidas.

    El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, ha reincidido en sus críticas contra los barrenderos y ha calificado la huelga de "motín", argumentando que fue no convocada por el sindicato. El Tribunal Regional de Trabajo celebrará una vista de conciliación el próximo martes. Por su parte, el secretario jefe del Estado Mayor, Pedro Paulo Carvalho, ha cifrado en 400 millones de reales (123 millones de euros) el impacto económico de la huelga.

    El miembro de comité de huelga de barrenderos Celio Viana ha celebrado el acuerdo como una victoria de los trabajadores que "se cimentó y desarrolló en un proceso que entrará en la historia".

    "Solo avanzó porque las partes entendieron que, lo que estaba en juego, era el futuro de Río de Janeiro", ha afirmado Viana, en alusión a las arduas negociaciones mantenidas entre los trabajadores y el gobierno local.

    De los 15.000 empleados de Comlurb, siete de cada diez secundó la huelga. Firmado el acuerdo, todos han prometido volver al trabajo y dejar la ciudad limpia para el lunes, según ha informado el periódico brasileño 'Folha do Sao Paulo'. Durante las primeras horas de recogida de basura, los barrenderos serán escoltados por la Policía brasileña.