16 de octubre de 2019
19 de febrero de 2014

El influyente clérigo chií Muqtada al Sadr tilda a Al Maliki de "tirano" y de encabezar un Gobierno "corrupto"

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

El influyente clérigo chií iraquí Muqtada al Sadr ha tildado este martes de "tirano" al primer ministro, Nuri al Maliki, al que ha acusado de encabezar un Gobierno "corrupto", según ha informado el diario iraquí 'Al Mada'.

Al Sadr ha sostenido en un discurso televisado pronunciado desde la localidad de Nayaf que Irak "está gobernador por un grupo de personas que vinieron del otro lado de la frontera --en referencia a Irán-- y que se han agarrado a sus puestos en nombre de los chiíes".

Así, ha indicado que Al Maliki "no es capaz de escuchar ninguna voz que vaya en su contra" debido al respaldo que le brindan Washington y Teherán. En este sentido, ha acusado al Gobierno de "silenciar, deportar y arrestar" a los opositores, ya sean suníes, chiíes o kurdos.

"Irak está gobernador por lobos sedientos de sangre y almas que sólo buscan dinero, dejando a su pueblo en la agonía y el miedo", ha dicho, antes de recalcar que el país tiene la industria, la agricultura y los servicios paralizados y que vive "sin seguridad ni paz".

Pese a ello, el clérigo ha solicitado a los iraquíes que participen en las próximas elecciones. "Debemos participar en los comicios para evitar que el Gobierno caiga en manos de gente deshonesta", ha sostenido.

"Yo votaré y haré que se oiga mi voz, y pido a los demás que actúen de la misma manera. Espero que los iraquíes participen en las elecciones, y aquél que no lo haga estará traicionando a Irak y a su pueblo", ha remachado.

El clérigo, cuyas milicias tuvieron en jaque al Ejército estadounidense durante las fases más cruentas de la guerra de Irak, anunció el sábado su retirada de la política y su completa desvinculación con el bloque parlamentario que hasta ahora representaba a sus seguidores.

Al Sadr el líder de facto de la Ciudad de Sadr en Bagdad y está al frente del Ejército del Mahdi, brazo armado del Bloque Sadr. Es, junto a Alí al Sistani y Ammar al Hakim, uno de las figuras religiosas y políticas más influyentes del país sin ocupar ningún cargo gubernamental.

El clérigo consiguió popularidad tras la caída del Gobierno del expresidente Sadam Hussein tras la invasión de 2003, cuando abogó por la creación de una "democrática islámica".

El Ejército del Mahdi, que adquirió especial prominencia durante la primavera de 2004, uno de las fases álgidas de la guerra, que dejó más de 2.000 muertos, entre guerrilleros y soldados estadounidenses.

El clérigo terminó dictando en 2007 un alto el fuego provisional que culminó en el desarme de la mayoría de sus milicianos y el inicio de su entrada defintiva en la política iraquí conforme Estados Unidos ratificaba sus intenciones de retirar a sus tropas del país.

Por su parte, el Bloque Sadr estableció sus propios tribunales religiosos, ha puesto en marcha servicios sociales, y ha abierto cárceles en las zonas bajo su control.

La base de su apoyo son los integrantes de la comunidad chií más desfavorecidos, si bien cuenta con un importante respaldo entre la comunidad suní por su imagen como resistente a la ocupación extranjera.

La familia de Al Sadr es una de las más poderosas del país, y es el cuarto hijo del fallecido gran ayatolá Mohamed Sadeq al Sadr --ejecutado durante el régimen de Hussein--, uno de los clérigos más respetados de Irak.