22 de enero de 2020
  • Martes, 21 de Enero
  • 7 de septiembre de 2009

    Karzai indulta al periodista afgano condenado a muerte por intentar promover los derechos de las mujeres

    LONDRES, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

    Sayed Pervez Kambaksh, el joven periodista afgano condenado a muerte por promover los derechos de las mujeres, ha sido indultado por el presidente del país, Hamid Karzai, y se encuentra ya fuera de Afganistán, según informa este lunes el diario británico 'The Independent', que fue el que dio a conocer el caso hace casi dos años.

    Según el rotativo, que reunió más de 100.000 firmas en el marco de su campaña para reclamar al Gobierno afgano la liberación del joven reportero, Kambaksh fue indultado en secreto por Karzai. Kambaksh fue trasladado de su celda en la principal cárcel de Kabul hace dos semanas y mantenido en un lugar seguro durante unos días antes de ser sacado por aire del país.

    El diario afirma que muy pocas personas estaban al tanto de las intensas negociaciones diplomáticas que ha habido para que Kambaksh fuera liberado, después de que un tribunal de apelación rebajara a 20 años de cárcel su condena inicial a muerte, lo que provocó las iras de los islamistas.

    "El peligro es muy real y somos muy conscientes de que habrá una reacción cuando quede claro que Pervez se ha ido. Era imperativo que fuera sacado a salvo antes de que se pudieran producir intentos de bloquearlo", indicó un diplomático.

    Kambaksh fue detenido inicialmente en octubre de 2007 después de que algunos estudiantes y personal de su universidad en Mazar-i-Sharif (norte) le acusaran de difundir material sobre los derechos de las mujeres que "insultaba el Islam". El joven fue acusado de blasfemia y condenado a muerte en un juicio tres meses después.

    Desde su celda, explicó a 'The Independent' que realizó su "confesión" tras haber sido golpeado y que no se le permitió contar con representación legal o hablar durante los cuatro minutos que duró la audiencia a puerta cerrada. En octubre del año pasado, el Tribunal Supremo de Afganistán anuló la pena de muerte y decretó que cumpliera una condena de al menos 20 años de prisión.