26 de noviembre de 2020
25 de junio de 2007

Líbano.- Un asesor de las tropas de FINUL admite "ambigüedad" en la resolución 1701 sobre de las reglas de acción

La ex embajadora española ante la ONU, Ana Menéndez, dice que las dificultades de la misión puede hacer que países "como España" se planteen si "merece la pena" el esfuerzo

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El consejero de política para las Fuerzas Italianas de FINUL, el embajador Guiseppe Cassini, destacó hoy la "ambigüedad" constante que refleja la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU --que puso fin a la guerra del pasado verano entre Líbano y la milicia chií libanesa de Hezbolá-- en cuanto a las reglas de acción por las que debe regirse la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL).

"Las reglas de acción elaboradas por Guehenno, del Departamento para las Operaciones de Mantenimiento de Paz, dirigido por Annan, antes de ser éste secretario general de la ONU, y ahora por Jean-Marie Guehenno" presentadas por éste en noviembre incorporaban "en 30 folios, cientos de palabras técnicas pero ninguna de las dos por las que debe regirse FINUL: Sentido Común", explicó Cassini, al margen de que "si un soldado es apuntado con un Kalashnikov por un libanés tiene permiso para disparar antes que le dispare el otro".

Sin embargo el 'vexata quaestio' para Cassini o la "ambigüedad" a la que se presta la resolución 1701 es en casos como la de exigir "la confiscación de armas", pero a quién. "A los libaneses en el sur les encanta cazar, aunque no hay nada para cazar", explicó, por lo que, confiscar estas armas, dijo, "iría en contra de una tradición".

Asimismo, explicó que las normas de acción de FINUL implica que sus efectivos "no pueden delatar o entregar" a libaneses o milicianos que "hayan cometido un crimen para el que la legislación libanesa pueda condenarles a muerte".

Por otra parte, Cassini reconoció que "algunos poderes (países) occidentales" quisieron poner el mandato de FINUL "bajo el capítulo siete" de la Carta Fundacional de Naciones Unidas, lo que significaría que, a diferencia de la actual misión no sería "una misión de mantenimiento de paz sino de interposición de paz". "Las reglas de acción no nos permiten el margen de libertad que en Afganistán", reconoció.

La primera parte del mandato de la ONU "aborda cuestiones militares" y "la cesión de hostilidades" entre Israel y Hezbolá, así como "el despliegue del Ejército libanés hasta la Línea Azul", donde recordó "hasta el año pasado no tenía presencia" en la zona. Además, imponía "retirar todas las armas en el sur" de Líbano, además de "los decenas de búnkeres escondidos" en la región que se extiende desde el sur del río Litani hasta la frontera con Israel que, explicó, "Hezbolá fue capaz de construir sin que nadie se enterara".

En la actualidad además de los 12.000 efectivos de FINUL, velan por el cumplimiento de la resolución 1701 en la región 15.000 soldados gubernamentales libaneses, lo que, Cassini explicó se traduce en la existencia de "un soldado por cada siete habitantes".

La segunda parte del mandato, explicó Cassini, se centró en "crear un ambiente afable para llevar a cabo el principal objetivo", que no era otro, incidió, que el de "garantizar un alto el fuego permanente", ya que, ahora impera "una tregua larga o cese de hostilidades". "Por eso estamos allí", insistió.

En el marco de una conferencia titulada '¿Esperanza de paz en Oriente Medio?: FINUL' y organizada por la Fundación Promoción Social de la Cultura, tras destacar el "buen comportamiento de todas las tropas de FINUL", Cassini aseguró compartir "este día de duelo y amargura" con España por la pérdida ayer de seis militares del contingente español destacado en el sur de Líbano --tres de origen colombiano--, ya que "hace dos días viajaba" él mismo "por esa carretera", entre Maryayún y Jiam, cruce donde perecieron los militares por la explosión de un coche bomba activado a distancia. "No se puede impedir un atentado como el de ayer", lamentó, a pesar de que en FINUL "han discutido desde hace meses que esto (un atentado) ocurriría".

Cassini descartó la autoría de Hezbolá en el atentado de ayer, ya que el contingente de FINUL que viajó el pasado octubre de 2006 a Líbano, incidió, "mantenía buenas relaciones con Hezbolá", algo "fácil", puesto que tanto la milicia chií como FINUL "tenían el mismo interés de mantener la situación calmada".

Para la ex embajadora española ante Naciones Unidas, Ana Menéndez, también es necesario destacar la misión de la ONU en Líbano como "fuerza de mantenimiento de paz", nacida en 1978, destacando durante su intervención en la primera sesión sobre '¿Qué pretende hacer FINUL?' tras la pasada guerra en Líbano, las recomendaciones contenidas en el 'informe Brahimi' publicado en 2000 por el titular de Exteriores argelino, Lakhdar Brahimi, para garantizar "las reglas de combate y del mandato más allá de la defensa propia" para proteger, incidió, "los objetivos de toda misión de mantenimiento de paz".

REFUERZO DEL MANDATO

A diferencia del resto de resoluciones de la ONU para Líbano (425, 426, 1559 o 1680), la 1701 --que puso fin a la pasada contienda entre Israel y Hezbolá-- "refuerza el mandato de FINUL hasta el 31 de agosto de 2007", momento en el que el Consejo de Seguridad "deberá renovar el mandato, que antes de 2006 se hacía de forma automática". Esta resolución, a su juicio, "coloca el conflicto del sur de Líbano en una perspectiva global y regional", aunque "no contempla el desarme de las milicias, algo que dejó muy claro (el anterior secretario general de la ONU, Koffi) Annan".

En un informe de valoración, el actual mandatario de la ONU, Ban Ki Moon, lamentó que la "crisis política persistente (en Líbano) está ensombreciendo la implantación de la resolución" que puso fin a la Segunda Guerra en Líbano y auguró que "su cumplimiento se verá comprometido en los próximos meses" si no se controla, entre otras cosas, el flujo de armas que entran en el país de los cedros.

La ex embajadora ante la ONU explicó que "la tragedia de ayer" contra el contingente español, además de la "dificultad en mantener un contingente formado por 12.000 tropas de FINUL y 15.000 del Ejército libanés" pueden hacer que países "como España" se planteen si "merece el esfuerzo" que requiere mantener la paz en Líbano, dado que este tipo de operaciones "han ido en ascendente" y son necesarias en otras partes del mundo.

Finalmente, reflexionó que "Naciones Unidas no puede ser la panacea universal que va a solucionar todas las cuestiones". "Naciones Unidas tiene también sus propios límites, no per se, sino porque Naciones Unidas somos todos", agregó.

Durante su intervención, el presidente de la Asociación de Ayuda al Desarrollo Rural de Líbano, el doctor Yussef El Khalil, recalcó la tensión en Oriente Próximo por "el retraso en la aplicación de las resoluciones" de la ONU, como la de 1978 que exigía el fin de la ocupación de las tropas israelíes del sur de Líbano, aunque éstas, lamentó "no se fueron" hasta 2000.

"La tardía evacuación (israelí de los territorios ocupados) ha creado mucha tensión, frustración y humillación en la región (...) ha llevado a extremismos y a la animosidad" en la zona. Asimismo, dicho retraso legitimó a la milicia chií libanesa Hezbolá al percibirse que los israelíes "fueron obligados a evacuar el sur por su resistencia". En este sentido, explicó que si Israel devolviera las Granjas de Cheeba y liberara a los presos palestinos, Hezbolá no gozaría del respaldo popular que tiene ahora.