2 de diciembre de 2020
8 de agosto de 2007

Líbano.- Al Fatá al Islam confirma la muerte del 'número dos' de la milicia, Abu Hureira, y promete venganza

BEIRUT, 8 Ago. (EP/AP) -

Al Fatá al Islam, cuyos milicianos llevan combatiendo a soldados gubernamentales en las inmediaciones y alrededores del campamento de refugiados palestinos de Nahr el Bared --ubicado en las afueras de la ciudad portuaria de Trípoli, en el norte del país-- desde hace más de dos meses, confirmó hoy la muerte del número dos de la milicia, Abu Hureria, cuya venganza prometió.

La confirmación de la milicia, que ideológicamente se dice próxima a los postulados que defiende Al Qaeda, se llevó a cabo a través de un comunicado colgado en una Web islamista, aunque la milicia no facilitó detalles de las circunstancias en las que falleció el que consideran "creador y mentor" de su estructura militar.

En el texto, cuya autenticidad no ha sido verificada, Al Fatá al Islam anuncia "buenas noticias para los musulmanes del martirio de un hermano noble" y cuya muerte, asegura la milicia, vengará. "Nosotros en el movimiento Al Fatá al Islam y todos los verdaderos 'muyajidin, juramos a Dios que vengaremos la sangre de nuestro hermano", aseguran.

El ministro de Información libanés, Ghazi Aridi, informó el pasado lunes de la muerte, días atrás y por disparos de la Policía en Trípoli, cerca del campamento de refugiados palestinos, de Abu Hureira, ciudadano libanés cuyo nombre real es Shehab al Qaddour.

"El Gobierno fue informado por el ministro de Interior, Hassan Sabei, de que las fuerzas de seguridad libanesas mataron al número dos de Al Fatá al Islam en el vecindario de Abu Samra" en Trípoli, explicó Aridi a los periodistas al término de la reunión del Ejecutivo.

Un alto cargo de la Policía explicó a la agencia AP que la muerte de Abu Hureira se produjo hace cinco días, cuando dos hombres con barba abrieron fuego desde una motocicleta contra un puesto de control de la Policía en Abu Samra e intentaron escapar. La Policía, subrayó, devolvió fuego, matando a uno de los hombres armados e hiriendo al conductor, quien durante su interrogatorio, admitió que su acompañante era Abu Hureira.

Posteriormente, la Policía realizó análisis de ADN para comprobar la identidad del presunto miliciano abatido contrastando las muestras con las de los progenitores de Abu Hureira, que residen en la región de Akkar, según explicó el agente de Policía, quien corroboró que "los análisis de ADN llevados a cabo mostraron que las pruebas concordaban" y destacó que los padres de Abu Hureira también le identificaron como tal.

No obstante, no pudo precisar ni cómo escapó Abu Hureira del campamento de Nahr el Bared, sitiado por el Ejército, ni cuánto tiempo llevaba en Trípoli.

El paradero del máximo líder de la milicia, Shaker Youssef Absi, permanece desconocido, aunque en un momento se pensó que incluso podría haber fallecido en los enfrentamientos, después de que en los primeros días de combates contestara a llamadas de varios periodistas y después éstos perdieran todo contacto con Absi.