6 de abril de 2020
30 de septiembre de 2008

Liberia.- Liberia sólo cuenta con un especialista en salud mental para atender los traumas de la guerra civil

Los ex combatientes que fueron víctimas de la violencia sexual son más proclives a presentar depresión o estrés postraumático

MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Cinco años después de que finalizara la guerra civil en Liberia, que en 14 años acabó con 150.000 vidas, según las cifras de Naciones Unidas, y provocó decenas de miles de tullidos y desplazados, este país africano sólo cuenta con un especialista en salud mental para tratar los casos de traumas y depresiones que dejó el conflicto.

Las autoridades sanitarias de Liberia están preparando una reunión para este jueves, día 2 de octubre, con el objetivo de encontrar una solución a las cada vez más necesidades de tratamiento psicológico que requieren los ciudadanos a pesar de la falta de médicos expertos.

La directora del sistema sanitario del Ministerio de Salud de Liberia, Bernice Dahn, declaró a la agencia de noticias de la ONU, IRIN, que el país está muy mal equipado para atender los traumas de la guerra. "Sólo hay un médico licenciado en el país para tratar el trastorno de estrés postraumático. Realmente no tenemos doctores para abordar esto. Sólo hay un centro de salud reconocido para tratar este problema", explicó.

Los combatientes liberianos en la guerra que fueron víctimas de la violencia sexual son más proclives a presentar trastornos como depresión, estrés postraumático e intentos de suicidio que los que no han sido combatientes o ex combatientes que no experimentaron esa violencia sexual, según revela un estudio publicado el pasado agosto en la revista 'Diario de Medicina Americana'.

VIOLENCIA CONTRA LOS CIVILES

Mientras, Naciones Unidas afirma que los civiles, especialmente las mujeres y niñas, fueron sometidos a múltiples formas de violencia sexual durante la guerra civil, incluido la violación en grupo, la esclavitud sexual, la prostitución a cambio de alimento y embarazos no deseados a causa de las violaciones.

Para hacer frente a todos aquellos traumas que han podido generar estos actos de violencia, Dahn informó de que las autoridades sanitarias están redactando un borrador de un plan nacional dirigido a tratar los desórdenes psicológicos entre los liberianos.

"Ahora hemos llegado a una decisión para celebrar una reunión nacional el 2 y 3 de octubre de 2008 en la que discutiremos con nuestros colegas locales e internacionales posibles caminos para abordar la cuestión y poner en marcha un método de trabajo", añadió.

Dahn indicó a IRIN que espera comenzar la formación de nuevos médicos en diciembre de este año, ya que reconoció la necesidad de actuar lo antes posible debido al incremento de los casos de estrés postraumático, especialmente entre los jóvenes.

RECLAMAN MÁS MEDIOS

El responsable de la organización sin ánimo de lucro Emisarios de Liberia Ansiosos por el Desarrollo (LEAD, por sus siglas en inglés), que facilita formación laboral para ex combatientes, declaró a IRIN que las autoridades sanitarias necesitan prestar más atención a las necesitades psicológicas de los jóvenes, especialmente de aquellos que participaron en el combate.

En el año 2003, la ONU estimó que uno de cada diez niños fueron reclutados durante la guerra civil de Liberia, por lo que combatieron aproximadamente 21.000 menores. "Aunque nuestra organización ha contratado a un consejero para que trabaje con ex combatientes, en la mayoría de los casos observamos que el comportamiento de éstos no es corriente. Pero pensamos que cuanto más trabajen y tengan empleo, más posibilidades tendrán de no recaer en la violencia", señaló.

Sin embargo, insistió en que, desafortunadamente, los programas de la organización son demasiado limitados para mantener periodos de formación largos para ex combatientes mientras reciben asesoramiento".

ADAPTACIÓN A LA SOCIEDAD

El director ejecutivo de LEAD, Edward K. Teah, es un ex combatiente que asegura que el principal problema para todos los que lucharon en la guerra es no poder encontrar trabajo. "Este ha sido el problema para la mayoría de nosotros y en la mayoría de los casos esto se añade a nuestra frustración. Muchos piensan en volver a la violencia otra vez para hacer que acabe", afirmó.

En agosto de 2007 un informe de Naciones Unidas reveló que unos 90.000 ex combatientes, de los cuales un 10 por ciento eran niños, se inscribieron en programas de ayuda para encontrar trabajo y reincorporarse a la vida civil. Pero el Banco Mundial estima que más de tres cuartas partes de la población vive con un dólar al día y que más del 80 por ciento no tienen trabajo habitual.

Sin embargo, hay ex combatientes que no muestran ningún signo de trauma, asegura Francis Kollie, propietario de una tienda de reparación de coches en las afueras de Monrovia. Según su testimonio, tiene tres empleados que fueron combatientes en la guerra y después asistieron a una escuela de formación y, al parecer, se han adaptado bien.

"Contratamos a los tres ex combatientes después de su graduación en la escuela, pero si no nos llegan a decir que son ex combatientes no lo sabríamos porque se han adaptado a las condiciones de trabajo y sienten que son de nuevo parte de la sociedad", explicó.