26 de mayo de 2019
30 de abril de 2010

El líder de Hezbolá ni confirma ni desmiente que Siria le haya entregado misiles Scud

BEIRUT, 30 Abr. (Reuters/EP) -

El líder del partido-guerrilla chií libanés Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá, se negó este jueves a confirmar o desmentir las acusaciones recientemente lanzadas por Israel de que su grupo ha adquirido a Siria misiles de largo alcance Scud, al tiempo que afirmó que con estas acusaciones no cree que Israel esté buscando un pretexto para lanzar un ataque contra ellos.

"Hoy son los Scud, ayer otro tipo de misiles... Sólo hay una meta, y es intimidar a Líbano y a Siria; presionarles a ellos y a sus movimientos de resistencia", afirmó Nasralá, que sin embargo añadió que "independientemente de que Siria le diera o no a Hezbolá eso cohetes (los Scud), por supuesto que Siria lo negaría, y que Hezbolá no haría ningún comentario al respecto".

En cuanto a los recientes comentarios de mandatarios sirios, que apuntaban a que las acusaciones de Estados Unidos e Israel buscan dotar a estos países de un pretexto para desencadenar una guerra en la región, Nasralá se mostró escéptico.

"No puedo afirmar que eso (una guerra con Israel) esté cerca. Tanto yo como el resto de hermanos de Hezbolá creemos que estos actos de intimidación no pretenden provocar una guerra. Al contrario, sería si hubiera silencio y tranquilidad, cuando tendríamos que estar más vigilantes", afirmó Nasralá en una entrevista al canal kuwaití Al Rai.

El líder de Hezbolá afirmó que estas acusaciones de Estados Unidos e Israel buscan presionarles política y psicológicamente y obtener ciertas ventajas militares "sin dar el paso de entrar en guerra".

Por su parte, el presidente libanés, Michel Suleiman, negó este jueves de igual modo en otro entrevista televisiva que en su país existan ese tipo de misiles.

"No existe ninguna prueba de lo que ellos (Estados Unidos e Irael) están diciendo. Si la tuvieran, sin duda la presentarían ante los medios", afirmó el mandatario en una entrevista a la cadena local LBC.

En 2006 se produjo una guerra de un mes de duración entre Israel y Hezbolá en que la guerrilla chií, que cuenta con el apoyo de Irán, respondió a las agresiones israelíes lanzando miles de misiles Katyusha, de mucho menor alcance de los Scud.