21 de septiembre de 2019
14 de marzo de 2008

Los líderes de Chad y Sudán firman el acuerdo de no agresión tras las conversaciones de paz

DAKAR, 14 Mar. (Reuters/EP) -

El presidente de Sudán, Omar Hassan al Bashir, y su homólogo chadiano, Idriss Deby, firmaron hoy un acuerdo de no agresión tras las negociaciones dirigidas a detener los ataques rebeldes a través de la frontera en la zona en la que se encuentra también la región sudanesa de Darfur.

La firma del acuerdo, en la que participaron el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y el presidente senegalés, Abdoulaye Wade, tuvo lugar después de las conversaciones de Dakar para reavivar los intentos de alcanzar acuerdos bilaterales para terminar con la violencia transfronteriza.

"Decidimos solemnemente en presencia de nuestros pares y representantes de la comunidad internacional el reconciliar a nuestros dos países, normalizar nuestras relaciones y facilitarnos los medios para contribuir a la paz y la estabilidad de nuestras dos naciones y de la región", dice una copia del acuerdo, conseguida por Reuters.

Ambos países estipularon la formación "de un grupo de contacto" compuesto por los ministros de Asuntos Exteriores de varios Estados africanos que se encontrarán mensualmente para asegurarse de que el pacto, conocido como el acuerdo de Dakar, se implementa de buena fe.

Al Bashir y Deby se reunieron previamente, con la mediación de Wade, de forma paralela a la celebración de la cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica, donde participan representantes de 57 países.

Wade, que ha jugado el papel de mediador en varios conflictos africanos, fue el encargado de diseñar el acuerdo de paz, con la esperanza de que éste ayude a poner fin a las hostilidades.

La presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, el presidente de Gabón, Omar Bongo y el líder saliente de la Comisión de la Unión Africana, Alpha Oumar Konare, mostraron la voluntad de Wade de acompañar las negociaciones con presión internacional.

Chad ha venido acusando a Sudán de enviar rebeldes opositores a su territorio a través de la frontera. Por su parte, Sudán ha negado las acusaciones de Chad y las ha calificado de "disparates".

Las conversaciones de paz están orientadas a reactivar una serie de pactos que han fracasado en su objetivo de poner fin a los enfrentamientos en ambos lados de la frontera entre Chad y Sudán, incluyendo en la región sudanesa de Darfur.